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👉 Fuente: The Sun
Irlanda cerró las Navidades de 2025 con una cifra récord de más de 5 300 niños viviendo en alojamientos de emergencia, una situación que organizaciones sociales y expertos en infancia califican de devastadora y que vuelve a poner en el centro del debate la crisis de vivienda que afecta a miles de familias.
Una crisis habitacional que golpea directamente a la infancia
Los datos publicados durante las fiestas navideñas reflejan un aumento sostenido del número de menores que viven junto a sus familias en hoteles, albergues y otros recursos temporales de emergencia. Se trata de espacios concebidos para estancias breves, pero en los que muchas familias permanecen durante meses o incluso años.
Desde el punto de vista del desarrollo infantil, esta situación supone una vulneración clara del derecho a una vivienda adecuada y estable, un factor clave para el bienestar emocional, la salud y el aprendizaje de niños y niñas.
Consecuencias emocionales y educativas para los menores
Diversos profesionales de la infancia alertan de que crecer en alojamientos de emergencia tiene un impacto profundo en el desarrollo infantil. La falta de estabilidad y privacidad, el hacinamiento y la ausencia de rutinas afectan especialmente a los más pequeños.
Entre las consecuencias más señaladas se encuentran:
- Dificultades para mantener rutinas básicas de sueño, higiene y estudio.
- Aumento del estrés, la ansiedad y la inseguridad emocional.
- Problemas de concentración y rendimiento escolar.
- Mayor riesgo de exclusión social y estigmatización.
En fechas especialmente sensibles como la Navidad, la vivencia de esta situación se intensifica, al quedar aún más patente la desigualdad respecto a otros niños y familias.
El impacto en las familias y la conciliación
La crisis de vivienda no solo afecta a los menores, sino que condiciona profundamente la vida de las familias. Padres y madres que viven en alojamientos de emergencia se enfrentan a dificultades añadidas para trabajar, conciliar y sostener el día a día familiar.
La imposibilidad de cocinar, la distancia a los centros educativos o la falta de espacios seguros para el juego infantil complican la crianza y aumentan el riesgo de cronificación de la pobreza.
Demandas urgentes desde el ámbito social y educativo
Organizaciones sociales, entidades de protección a la infancia y expertos en políticas públicas reclaman medidas urgentes y estructurales para revertir esta situación. Entre las principales demandas se encuentran:
- Incremento del parque de vivienda social y asequible.
- Prevención temprana de desahucios en familias con menores.
- Prioridad habitacional para hogares con niños.
- Refuerzo de servicios de apoyo social y psicológico.
La situación de Irlanda se observa con preocupación desde otros países europeos, donde el acceso a la vivienda se ha convertido en un factor determinante de desigualdad infantil.
Una cuestión de derechos y de políticas públicas
Más allá de las cifras, el aumento de niños en alojamientos de emergencia plantea un debate de fondo sobre el modelo de protección a la infancia y el papel de las políticas públicas. Garantizar una vivienda digna no es solo una cuestión económica, sino una condición básica para el desarrollo saludable de niños y niñas.
Desde una perspectiva educativa y social, la estabilidad habitacional es un pilar imprescindible para romper ciclos de pobreza y exclusión, y para ofrecer a la infancia oportunidades reales de desarrollo.
Recursos y estudios complementarios
- No Child Without a Home, Focus Ireland.
Lone Parents and Homelessness in Ireland: Experiences and Interactions with Public Services, Focus Ireland. - My Right to a Home, UNICEF Ireland.
- EU Child Guarantee: Ireland’s National Action Plan, European Commission.
