Índice del artículo
Entrar en un aula de Educación Infantil y ver el suelo salpicado de trocitos de colores, bolas de seda y tiras de periódico es ver, en realidad, un motor en pleno funcionamiento. El papel es, probablemente, el material más humilde y, a la vez, el más poderoso que tenemos en la etapa preescolar _y me atrevería a decir que también en la escolar- y conocer al dedillo las técnicas de manipulación del papel va a suponer, para ti y tus peques, una diferencia abismal a todos los niveles. ¡Vamos a descubrirlo!
A menudo cometemos el error de llamar manualidades a lo que son verdaderos hitos del desarrollo. No es solo «hacer gusanitos» o entretenerse; es psicomotricidad fina de alto nivel y, de hecho, preparación para la escritura (aunque ese es otro punto).
En este post vamos a poner orden al caos creativo. Definiremos con precisión técnica cada una de las formas de manipulación del papel que se enseña y ejecuta en Infantil-desde el rasgado más primario hasta el complejo entorchado- y veremos por qué este «entrenamiento invisible» es el paso previo e indispensable antes de que un niño sea capaz de sostener un lápiz y escribir su nombre.
Si buscas entender el proceso evolutivo de tus alumnos o hijos y necesitas ideas prácticas para cada edad, estás en el lugar adecuado porque te destripo TO-DAS las maneras en las que los peques manipulan en papel en la infancia temprana.
¿Cuáles son las principales técnicas de manipulación del papel en la etapa infantil?
Teniendo en cuanto el proceso evolutivo de los niños, la inmensa mayoría aprenderá a manipular el papel utilizando las técnicas en este orden: Arrugado, rasgado, troceado, doblado, bruñido, enrollado, rizado y entorchado. En paralelo encontramos que se van incorporando algunas otras que requieren del uso de herramientas o recursos extra para llevarse a cabo. Estas son el pegado, el collage, el picado, el frotado, el perforado, el cortado, el grapado y el cosido.
La clasificación de técnicas de papel en infantil más sencilla atiende a si se da una separación (total o parcial) del pliegue de papel en dos o más partes, si transformamos su volumen o si modificamos su superficie. Y así es como os las voy a ir mostrando. Además, terminaremos conociendo las técnicas de superposición de papel que podemos utilizar en los trabajos junto con las anteriores.
Técnicas de separación (Romper el papel)
Son aquellas en las que el papel queda dividido en parte o en su totalidad.
Las técnicas de separación de papel que aprendemos en Infantil son:
- Rasgado.
- Troceado.
- Cortado.
Rasgado: ¿Qué es la técnica del rasgado en infantil?
Definición
El rasgado es el nombre técnico de romper papel con las manos.
Lo que hacemos es romper el papel, parcial o totalmente, utilizando únicamente las manos, ejerciendo fuerza, mediante la pinza fina, en direcciones opuestas. Esto es, tiramos del pliegue con una mano hacia delante y con la otra hacia atrás, situándolas cerca una de la otra.
Al no usarse herramientas, el resultado es un borde irregular y sobado o peludo que sigue la dirección de la fibra. Ten esto último en cuenta porque muchas veces supone el éxito o fracaso de la técnica y, con ello, que tu hijo llegue a frustrarse. Por lo general, se obtiene un pliegue sin llegar a dividirse por completo, trozos muy grandes o tiras.
La técnica del rasgado facilita el desarrollo de la prensión y trabaja la coordinación bimanual simétrica.

Edad y práctica
El rasgado se comienza a trabajar a los 18 meses. Es normal y esperable que al principio el niño tire del papel hacia los lados (intentando «estirarlo») en lugar de hacia delante y atrás.
Es importante saber que, a esta edad, lo más probable es que el niño no tenga éxito en el primer «pellizco». No te preocupes; simplemente debes comenzar tú a rasgar. De este modo, será más fácil para el peque (el papel presentará menos resistencia), harás de modelo para que te imite y, además, aseguras una victoria para el chiquitín.
Las primeras veces que el niño realice la técnica de rasgado en Infantil tendremos que facilitarle pliegues fáciles de romper, como los de seda o periódico. El reto, conforme vaya practicando y pasen los meses, será ir rasgando papeles más gruesos y resistentes
Ejercicios de rasgado de papel: Actividades de motricidad fina por niveles
| Edad | Actividad | Material | Objetivo pedagógico |
| 18 meses | Lluvia de colores | Papel de seda | Éxito inmediato. El papel de seda ofrece resistencia casi nula, ideal para que entiendan el gesto de manos opuestas sin el handicap de no poder romper. |
| 2 años | El sonido del papel | Papel de periódico o revistas | Control auditivo y táctil. El periódico tiene una fibra muy marcada; el niño aprende que en una dirección se rompe «recto» y en otra no. |
| +3 años | Fuerza de dedos (cajas) | Cartón fino (cajas de cereales o galletas) | Fortalecimiento muscular. El cartón exige una pinza mucho más firme y una fuerza mayor para iniciar la rotura. |
| +3 años | Rasgado de precisión | Folios de colores o cartulina | Direccionalidad. Intentar rasgar tiras largas y estrechas sin que se ladeen. |
El troceado o trozado
Definición de trozado para preescolar
Va un paso más allá del rasgado. Consiste en romper el papel por completo, separándolos en varios pedazos. Se realiza, igualmente, con las manos, usando la pinza fina, repitiendo la acción de rasgado en diferentes direcciones para ir dando forma a los trozos, para lo que se precisa de bastante más precisión.
Por lo general, se demanda que estos sean más pequeños que los que se consiguen al rasgar, aunque esta no es una condición. También se suele pedir que se consigan trozos de tamaño similar. Así, el troceado es el puente perfecto entre la exploración sensorial del papel y la creación de mosaicos con intención. Al obligar al niño a detenerse, evaluar el tamaño y «cortar» de nuevo, estamos trabajando la inhibición de impulsos (no romper por romper, sino romper para crear).
La diferencia entre rasgado y trozado es doble. Por un lado, el rasgado no obliga a que el papel se parta en varios trozos, el troceado sí. Por el otro, el troceado se hace de manera más consciente y controlada, buscando crear esos trocitos según cierto patrón (tamaño, esquinas o redondeado, etc) mientras que es rasgado es más aleatorio, fruto de un único «disparo».
Edad y práctica
El troceado comienza a consolidarse a partir de los 2 años y medio, una vez que el niño ha perdido el miedo a romper y entiende que puede controlar el papel.
- El paso del tirón a la pinza. El truco para que el troceado sea efectivo es enseñar al niño a colocar los dedos muy juntos. Si las manos están separadas, el papel se desgarra; si están juntas, el papel se trocea.
- Papeles para el éxito.
- Para empezar. Papel de periódico (por su fibra marcada) y papel de seda son los ganadores. El papel de seda es ideal porque permite hacer trozos diminutos casi sin esfuerzo físico, permitiendo que el niño se enfoque solo en la forma (pero sólo sirve para troceados muy pequeños y controlados).
- Para avanzar. Papel de revista o folios de colores. Al ser un poco más duros, obligan al niño a hacer más fuerza con la pinza digital para completar la rotura. Así, el cambio es gradual.
- ¡Truco pedagógico! Para evitar que el niño haga trozos demasiado grandes, puedes darle tiras de papel ya cortadas (de unos 2 cm de ancho). Así, solo tiene que hacer un movimiento de trozado para obtener un cuadrado, en lugar de lidiar con una hoja entera. También es estupendo para iniciarse en el troceado, pues, con un único movimiento, se obtiene el resultado final.

Desafíos de troceado: Actividades para domar el papel
| Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| 30 meses | El nido de los pájaros. Trocear libremente papel de periódico en pedazos alargados y pequeños para rellenar un nido dibujado o un cuenco real. | Cantidad y volumen. Fomentar la repetición del gesto para acumular material, trabajando la resistencia de los dedos. |
| 3 años | Lluvia de píxeles. Trocear folios de dos colores diferentes y clasificarlos en dos botes distintos según se van rompiendo. | Clasificación y control. Obligar al cerebro a procesar una orden (romper + clasificar) simultáneamente, mejorando la atención. |
| 3-4 años | Reparando el camino. Trocear cartulina fina para tapar los huecos de una carretera dibujada, intentando que los trozos encajen en los espacios vacíos. | Ajuste de tamaño. El niño debe evaluar visualmente si el trozo que ha hecho sirve o debe trocearlo más para que encaje. |
| +4 años | El rompecabezas de una pieza. Dar una imagen de una revista, pedir que la troceen en 4 o 5 trozos grandes y que luego intenten reconstruirla sobre la mesa. | Memoria espacial. Entender la relación entre el trozo (parte) y la imagen original (todo) antes de pegarlo. |
El cortado o recortado (cutting)
Definición
Separar el papel utilizando una herramienta intermediaria. A diferencia del rasgado, el resultado es un borde limpio y controlado que puede dirigirse en cualquier dirección, independientemente de la fibra del material.
Generalmente, se busca seguir una línea o forma predeterminada, para lo que la precisión del juego/giro de muñeca debe ser alto.
Al igual que es exigente, el cortado en infantil también ofrece muchos beneficios. Desarrolla vastamente la coordinación óculo-manual y la disociación de movimientos y la bimanualidad, trabaja ampliamente la fuerza, perfecciona la pinza fina y, además, al precisar de intencionalidad y precisión, obliga al peque a ser paciente y estar atento.
Técnica del recortado a dedo (o a mano) vs tijera
El recortado a dedo consiste en hacer exactamente lo mismo que hacemos con las tijeras pero, directamente, utilizando nuestros dedos como cortadores. Con ellos iremos pinzando cuidadosamente el papel, en direcciones opuestas, aplicando un rasgado controlado que permite mantener la forma de «corte» deseada.
Es la preparación previa para el uso de herramientas ya que permite al peque sentir la resistencia del papel, desarrolla la fuerza en la pinza digital y la coordinación bimanual.
| Característica | Recortado a dedo | Recortado con tijera |
| Control | Directo (táctil). | Indirecto (herramienta). |
| Habilidad previa | Pinza digital establecida. | Disociación de dedos y fuerza de agarre. |
| Resultado | Bordes irregulares, orgánicos. | Cortes limpios y rectos/curvos. |
| Foco principal | Sensibilidad y fuerza muscular. | Precisión y control espacial. |
Edad y práctica
El cortado en infantil se da de manera gradual, por seguridad, considerando la madurez motriz. Así, damos paso a:
- Primero, las tijeras infantiles (o tijeras para papel). Se introducen a los 2 años para que se familiaricen.
- Después, las tijeras de entrenamiento, que tienen un muelle para «mecanizar» el procedimiento.
- Finalmente, se comenzarán a usar las convencionales de metal y punta redonda, acercándonos a los 4 años.
- Esta es, también, la edad clave para trabajar el recortado a mano, siguiendo una línea recta o formas muy simples (como un círculo grande) con cierta precisión.

Pero con la edad no solo cambiamos de herramienta; también aumentamos la dificultad del desafío. Esta es la secuencia lógica para acompañar su madurez.
- El picado o flecos. Es el primer contacto. Consiste en dar cortes aislados en el borde del papel sin intención de avanzar. Es puro entrenamiento de fuerza.
- Corte de tiras (corte con avance). El reto aquí es que la tijera no solo se abra y cierre, sino que «camine» por el papel hasta dividirlo en dos trozos.
- Seguimiento de trayectorias. Aparece la intención visual. El niño debe ajustar la dirección de la tijera para seguir una línea (recta, curva o quebrada).
- Recorte de siluetas. Es el hito final de la coordinación bimanual. Mientras una mano corta rítmicamente, la otra mano (la mano guía) debe ir girando el papel para seguir el contorno de una figura. Obviamente, al inicio quedará mucho contorno»; con la práctica, este se va reduciendo. El inicio del recorte de siluetas se da en paralelo con el seguimiento de trayectorias.
Aprender a recortar con tijeras: Actividades y progresión de precisión
| Nivel/Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (2-3 años) | Peluquería de cartulina Dibujar caras en rectángulos de cartulina rígida y pedir que les «corten el pelo» haciendo flecos. | Fuerza palmar. La cartulina rígida ayuda a que el papel no se doble y el niño sienta la resistencia del corte. |
| Intermedio (3 años) | Caminos de colores Dibujar líneas rectas muy gruesas en folios y pedir que las sigan para obtener tiras de colores. | Direccionalidad. Empezar a coordinar el avance de la tijera con el seguimiento visual. |
| Recortado a mano (4 años) | Círculos imperfectos Recortar un círculo grande sólo con los dedos | Desarrollo de pinza digital y coordinación bimanual. Trabaja la resistencia táctil y el control de la fuerza en trayectorias curvas. |
| Avanzado (4 años) | El circuito de curvas Crear ondas y zig-zags en el papel. El niño debe recortar sin cortar la línea. | Giro de muñeca. Obliga a cambiar el ángulo de ataque de la tijera constantemente. |
| Perfeccionamiento (+4 años) | Fábrica de siluetas Recortar figuras cerradas (círculos, corazones o estrellas) de revistas. | Coordinación bimanual. Es el entrenamiento máximo: una mano corta y la otra guía el giro del papel. |
Técnicas de transformación de volumen (Dar forma 3D)
Modificamos el volumen del papel (convirtiendo una hoja plana en un objeto con cuerpo) usando técnicas como:
- Arrugado.
- Boleado o bruñido.
- Enrollado.
- Rizado.
- Torcido o entorchazo.
El arrugado (crumpling)
Definición
La definición de la técnica del arrugado para niños es la de apretar el papel contra sí mismo utilizando ambas manos o, un poco más adelante, una única palma, para formar una bola irregular y sueltecita. Lo que se hace es modificar su planitud mediante una compresión que se realiza retrayéndose hacia el centro de la hoja (más o menos).
Sus objetivos son el fortalecimiento de la musculatura de la mano y el acercamiento a la noción de volumen.
Edad y práctica
- <1 año. Es la manera más sencilla, primaria (y también menos precisa) de dar volumen. Tanto es así que a los niños más pequeños, menores de un año, a pesar de su aparente falta de precisión, se les ofrecen bolas de papel arrugado como estímulo sensorial para percibir tanto la textura como la maleabilidad e incluso el sonido que hace la lámina al arrugarse. De hecho, se trata de una de las formas más efectivas, sencillas y económicas de acercar al peque al papel y acostumbrarlo a su manipulación.

- >1 año. Pasado el año, el reto cambia. El niño ya puede desarrugar una bola de papel sueltecita. De hecho, una de las actividades que se hace mucho (y que seguro que has visto en redes) es la de «envolver» los juguetes favoritos del peque en papel arrugado para que él los descubra. esto también fomenta su curiosidad (aunque no venga al caso :P)
- >2 años. A los dos años, el niño ya puede hacer bolas lo suficientemente prietas para que sean capaces de mantenerse si se lanzan al aire.
Actividades de psicomotricidad fina: Ejercicios de arrugado de papel por edades
| Edad | Actividad | Objetivo pedagógico y método |
| < 1 año | Cesta de tesoros sonoros | Estimulación sensorial. Descubrir el sonido y la textura del papel ya arrugado ofreciendo diferentes bolas de papel arrugado en su cesta de los tesoros. |
| >1 año | Rellenar un cojín | Presión palmar. Arrugar trozos de seda o papel de periódico (previamente manoseado para ganar maleabilidad) para rellenar a funda de cojín |
| >1 año | Caminos de papel | Adherencia y fuerza en presión. Apretar papel, previamente arrugado, sobre cinta adhesiva (pegamento hacia arriba). |
| >2 años | Hacer piedras con los dedos | Fuerza segmentada. Usar solo los dedos (sin la palma) para crear bultos pequeños y compactos. Puedes terminar la actividad (o hacer una segunda parte), pegando esas piedras en un dibujo, como el caparazón de una tortuga. |
| >2 años | El despliegue húmedo | Control de la fuerza y suavidad. Arrugar seda con dedos húmedos y tratar de desenvolverlo sin romperlo. ¡Aviso! Es MUY difícil. Enfocad la actividad en la tintura de los dedos y en el más que posible desastre de trozos de papel que obtendréis. |
El bruñido o boleado (making balls)
Definición: Qué es el bruñido en educación infantil
El boleado o bruñido es el nombre técnico de hacer bolitas de papel, así de sencillo.
La técnica del boleado de papel es la evolución precisa del arrugado. Consiste en comprimir pequeños trozos de papel utilizando exclusivamente las yemas de los dedos índice y pulgar, girando hasta conseguir una esfera compacta y apretada.
Como diferencia entre arrugado y bruñido, este último requiere la pinza digital y de un ejercicio de rotación para compactar. El arrugado se realiza compactando de manera más irregular y con toda la mano, incluida la palma.
Edad y práctica
El boleado en educación infantil se comienza a realizar a los 3 años, cuando el niño ya tiene mucha práctica en el uso de la pinza fina. Generalmente se comienza usando papel seda o crepé por lo sencillo que resulta bruñirlo (es ligero y muy delgado).
Después, no solo cambiamos de material, sino también de dimensión. Empezamos pidiendo bolitas grandes (más fáciles de manipular) y, conforme se gana destreza, reducimos el tamaño del trozo de papel hasta llegar a bolitas minúsculas, lo que exige una precisión de relojero suizo en la yema de los dedos.
El arte de la miniatura: actividades de boleado por niveles
| Nivel / Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (3 años) | Nubes de algodón (seda). Crear bolas blancas de papel de seda para rellenar el dibujo de una nube. | Éxito y volumen. El papel seda es muy noble; se deja domar rápido y permite ver resultados pronto sin cansar la mano. |
| Intermedio (3-4 años) | El árbol frutal. Hacer bolitas rojas pequeñas de papel crepé (pinocho) para pegarlas como «manzanas» en un árbol. | Pinza y rotación. El papel crepé tiene más cuerpo y «memoria»; obliga a apretar más para que la bola no se abra. |
| Avanzado (4 años) | Mosaico de precisión. Rellenar una letra o un nombre siguiendo la línea con bolitas muy apretadas y pequeñas. | Control de la fuerza. Trabajar la resistencia muscular al mantener la presión constante hasta que la bola quede compacta. |
| Perfeccionamiento (+4 años) | Boleado de folio. Intentar hacer una bola perfecta con un cuadrado pequeño de folio común o papel de revista. | Máxima resistencia. El papel de alto gramaje ofrece mucha oposición; es el gimnasio definitivo para los músculos cortos de los dedos. |

El enrollado
Definición
El enrollado es una técnica de manipulación del papel basada en la motricidad fina que consiste en hacer girar un trozo de papel sobre sí mismo para transformarlo en una estructura cilíndrica (un tubo largo, un pequeño canutillo compacto….).
El resultado es un churrito que, si se mantiene el tiempo suficiente, quedará compacto, abrazado a sí mismo.
Edad y práctica; ¿Cómo se hace la técnica del enrollado de papel?
- Motivación y primeros acercamientos. El niño necesita contar con unas facultades dadas por la experiencia previa, por lo que esta técnica no podrá comenzar antes de los 3 años. Decir que lo que yo hacía para motivarlos, si bien no es lo más sano del mundo, era envolver y desenvolver caramelos, buscando imitación por su parte (¡y funcionaba!).
- Enrollado sobre soporte (guía externa). Se comienza utilizando un objeto como eje (un lápiz, un palito de brocheta, un corcho o un cilindro de cartón). Se sitúa sobre una lengua de papel a la que se haya encolado de un extremo. El objeto sirve de guía y ofrece la resistencia necesaria para que el niño solo tenga que preocuparse de girar. Más adelante, se comienza a ejecutar sin pegar la tira de papel al cilindro, incrementando la dificultad.
Verás que, en esta etapa, el niño utiliza las palmas para hacer la rotación (algo parecido a amasar).
- Enrollado libre (sin apoyo). Una vez que los dedos han mecanizado el giro, se retira el apoyo (objeto cilíndrico). El niño debe ser capaz de iniciar el doblez inicial (la parte más difícil) y mantener la presión con las yemas de los dedos mientras avanza.
Por supuesto, esto requiere de una mejora en la habilidad con los dedos, pues en este punto ya no se usa la palma; el enrollado se realiza con los dedos índice y pulgar.
Para facilitar el comienzo de esta última fase, elige papeles que mantengan fácilmente la forma, como crespón o papel de seda.
De caramelos a cuentas: Progresión del enrollado y el tubillado
| Nivel/Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (3 años) | El tesoro del caramelo. Envolver y desenvolver piezas pequeñas (o cilindros de madera) en papel de seda, imitando el gesto de abrir un dulce. | Motivación y aproximación. Fomentar la curiosidad y el gesto de rotación bimanual de forma lúdica. |
| Básico (3-4 años) | Fabricando catalejos. Enrollar una cartulina o papel grueso alrededor de un tubo de cartón (eje grueso) y sujetarlo con una goma elástica. | Soporte externo. Utilizar un eje de gran diámetro para facilitar el agarre y la resistencia inicial. |
| Intermedio (4 años) | Varitas mágicas. Enrollar tiras de papel de colores alrededor de un lápiz o palito (eje fino), tratando de que queden apretadas. | Precisión de giro. Refinar el movimiento de rotación y empezar a controlar la tensión del papel sobre un eje estrecho. |
| Avanzado (+4 años) | Caracoles de colores. Enrollar tiras de papel de seda o crespón «al aire» (sin soporte) para crear pequeños discos o espirales. | Control digital. Iniciar el doblez sin guía y mantener la presión exclusivamente con las yemas de los dedos. |
| Perfeccionamiento (+5 años) | Cuentas de papel. Enrollar triángulos de papel de revista sobre un palillo para fabricar cuentas de collar, pegando la punta final. | Coordinación bimanual fina. Es el máximo nivel: requiere alineación perfecta, tensión constante y precisión en el pegado. |

Rizado
Definición
Esta es una técnica fascinante porque introduce un concepto físico nuevo para el niño: la memoria del material. Es el paso donde el papel deja de ser una superficie plana para convertirse en un objeto con «muelle» y movimiento propio
Rizar papel en infantil se consigue enrollando cintas de papel fino en un objeto cilíndrico para que, pasado un tiempo así, tome y mantenga la forma de onda, bucle o muelle al separarlo. Conseguir una u otra depende del grosor del cilindro, de la capacidad del papel para mantener la forma y, por supuesto, de la manera en la que se riza el papel (cómo de prieto lo ponemos, cuánto lo estiramos o compactamos, etc).
Por la propia definición, te habrás dado cuenta de que precisa de haber aprendido previamente (y practicado bastante) el enrollado. Este tiene cierto parecido, es, de hecho, la base del rizado. O, dicho de otro modo, el rizado es una variante del enrollado que utiliza papel más estrecho y mayor torsión en la técnica.
Edad y práctica
Esta técnica requiere de bastante teoría para que los niños la comprendan.
- La memoria del papel. Es importante explicar al niño que el papel «recuerda» la forma que le damos si lo presionamos con cariño. Esto fomenta la paciencia (poco, eso sí), ya que el rizado perfecto no es instantáneo; requiere mantener la tensión unos segundos. También hace al niño curioso y lo vuelve expectante.
- Torsión y elasticidad. A diferencia del enrollado (donde buscamos un cilindro firme), en el rizado buscamos que, al soltar, el papel recupere parte de su longitud pero mantenga el giro. Esto desarrolla la sensibilidad táctil, ya que el niño debe aprender cuánta fuerza aplicar sin llegar a romper la tira.
El rizado se comenzará a practicar con éxito, al menos, a los 3 años. Recuerda que los peques ya deben dominar el enrollado. De hecho, a esta edad necesitarán ayuda de un mayor.
Una manera excelente de comenzar es encolando un extremo de la cinta de papel y, por supuesto, eligiendo uno que se mantenga bien, como el periódico o el crespón que, con su elasticidad natural. permite errores de tensión.
A los 4 años, el niño puede crear rizos más abiertos manteniendo la tensión al enrollar, creando tirabuzones más o menos apretados.

Tabla
| Edad / Nivel | Actividad propuesta | Material recomendado | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (3 años) | La melena del león. Rizar tiras de papel pinocho muy anchas con los dedos (sin eje) para dar volumen a la melena de un dibujo. | Papel pinocho o seda. | Contacto inicial. Experimentar la elasticidad y el cambio de forma simple. |
| Básico (3-4 años) | Serpientes en el palo. Enrollar tiras de papel de periódico alrededor de un rodillo de cocina o tubo grueso. | Papel de periódico y tubos de cartón. | Control de la superficie. El eje grueso facilita que la mano envuelva el material con éxito. |
| Intermedio (4 años) | Tirabuzones de fiesta. Rizar tiras muy largas de cartulina fina alrededor de un lápiz para crear adornos colgantes. | Cartulina ligera (120g) y lápices. | Precisión de eje fino. Requiere una torsión más ajustada y fuerza constante en las yemas. |
| Avanzado (+5 años) | El jardín de flores. Crear flores cuyos pétalos sean tiras rizadas con diferentes niveles de apertura (unos más cerrados, otros más estirados). | Papeles de colores de diversos gramajes. | Graduación de la tensión. Aprender a controlar cuánto se «estira» el rizo para obtener diferentes efectos. |
| Perfeccionamiento (+6 años) | Rizado con tijera (guía adulta). Deslizar la hoja de la tijera (sin cerrar) por la cinta de papel para que se rice al instante. | Papel de regalo o cintas de polipropileno. | Velocidad y presión. Entender cómo el rozamiento y la presión generan una curva instantánea. |
Entorchado, torcido o retorcido
Definición
La técnica del entorchado o torcido de papel consiste en girar los extremos del papel en direcciones opuestas para crear una forma de cuerda tensa. Es algo así como hacer un churrito o gusanillo sobre sí mismo, transformando una tira plana y débil en un elemento con volumen y resistencia.
Edad y práctica
- Iniciación a los 3-4 años. Los niños podrán retorcer tiras de papel de seda (más blando) para hacer gusanos o patas de araña.
- Conseguir precisión a los 4-5 años. Entorchar se vuelve divertido pues ya pueden usar papel pinocho para siluetear formas geométricas o letras pegándolas sobre una línea, multiplicando la cantidad de actividades.
- Elaboración de torchados complejos a los 5 años. A esta edad ya se pueden crear estructuras más rígidas (como tallos de flores) usando papel de periódico o revistas.
Propuesta de actividades de entorchado o retorcido
| Etapa | Actividad | Objetivo pedagógico |
| Iniciación | El nido de los gusanitos. Retorcer papel de seda de colores para crear pequeños gusanos y depositarlos en un nido de cartón. | Controlar la presión de los dedos sin romper el papel delicado. |
| Consolidación | Melenas rizadas. Pegar tiras de papel pinocho en el borde de un círculo (cara) y retorcerlas para crear un peinado con tirabuzones. | Coordinar el movimiento de giro de ambas manos en direcciones opuestas. |
| Avanzado | Esculturas de mimbre de papel. Entorchar papel de periódico con mucha fuerza para crear varillas rígidas y construir una estructura simple. | Aplicar fuerza constante para transformar la flexibilidad del papel en rigidez. |

Técnicas de modificación de superficie (acciones sobre el plano)
Las técnicas de manipulación del papel que modifican su superficie son:
- Plegado o doblado.
- Picado.
- Perforado.
- Frotado.
El doblado o plegado (folding)
Definición
Doblar consiste en plegar el papel sobre sí mismo, ejerciendo una presión precisa sobre la arista resultante (pliegue recto que se forma) para marcar una línea permanente.
Es un ejercicio de coordinación bimanual disociada: una mano debe sostener el papel firmemente en su sitio mientras la otra desliza el dedo para marcar el pliegue. Este proceso desarrolla:
- Percepción espacial. Entender que una forma puede transformarse en otra manteniendo su superficie.
- Atención al detalle. Si los bordes no coinciden al principio, el resultado final se desvía, lo que obliga al niño a autocorregirse.
- Pinza digital. El refuerzo de la arista con la yema del dedo o la uña es un entrenamiento de fuerza fina excelente.
A diferencia de otras técnicas de manipulación, el doblado es la base de la papiroflexia y requiere un alto nivel de abstracción.
Las diferencia entre el doblado y el arrugado son:
- Doblado. Es intencional, con unas líneas de acción y dirección definidas. El niño ejerce una fuerza de precisión lineal, ofreciendo un resultado previsible, limpio y ordenado que mantiene la bidimensionalidad del pliegue.
- Arrugado. El papel se retrae sobre sí mismo de manera no controlada (intentamos, más o menos, llevar los extremos al centro, pero no tenemos control para hacerlo perfecto). El niño ejerce una fuerza de compresión global, con un resultado volumétrico no configurable y previsible de manera muy general (algo parecido a una pelota).
Edad y práctica
Para comenzar, mi recomendación es el pliegue de papel estucado o couché de bajo gramaje (es el de la propaganda del supermercado y otras opciones de buzoneo masivo); al menos para empezar. Este no corta y resulta lo suficientemente maleable como para mantener el plegado, lo que supone un éxito rápido y visual.
La iniciación al plegado de papel en preescolar se da a partir de los 30 meses. Muchas veces veremos que aparece sin que lo planeemos, fruto de la imitación, que es la manera más intuitiva que el niño tiene para conseguir esta práctica.

Su escalera de dificultad es:
- Plegado libre (2-3 años). El niño dobla el papel sin una guía, simplemente por el placer de ver cómo cambia la forma y experimentar con la resistencia del material.
- Doblado por la mitad (3-4 años). El primer gran reto de simetría. Hacer coincidir un lado con el opuesto (el famoso «libro» o «servilleta»).
- Plegado múltiple y diagonal (4-5 años). Se introducen dobleces que se cruzan entre sí. El niño ya es capaz de seguir instrucciones de varios pasos para crear formas sencillas (como un avión o un sobre).
- Iniciación al origami (+5 años). El uso de papeles específicos y seguimiento de diagramas multiplica las opciones de diversión al permitirnos crear figuras. Aquí el doblado ya requiere una precisión milimétrica.
Ejercicios de plegado de papel: Actividades para desarrollar la precisión bimanual
| Nivel/Edad | Actividad sugerida | Material recomendado | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (30-36 meses) | El escondite Doblar un papel para tapar un dibujo pequeño. | Papel de folleto de supermercado (estucado). | Éxito rápido. El papel estucado facilita que la marca se mantenga con poca presión. |
| Iniciación (30-36 meses) | La servilleta mágica Doblar cuadrados por la mitad una sola vez. | Papel de revista o folios de colores. | Simetría básica. Introducción al concepto de mitades y correspondencia de bordes. |
| Intermedio (3-4 años) | El abanico de papel Realizar pliegues paralelos en acordeón (delante/atrás). | Papel de revista o folletos. | Control del ritmo. Trabaja la reversibilidad del movimiento y la presión constante. |
| Intermedio (3-4 años) | Mi primer avión Seguir 3 pasos básicos de plegado lineal. | Papel de periódico o folios DIN A4. | Coordinación óculo-manual. Requiere precisión para que el avión sea funcional y vuele. |
| Avanzado (+5 años) | El sobre de mensajes Llevar las cuatro esquinas hacia el centro exacto. | Papel de folio o papel estucado. | Orientación espacial. Necesidad de identificar el punto central y ajustar los vértices. |
| Avanzado (+5 años) | Barquitos de papel Secuencia de plegado múltiple para crear un objeto 3D. | Papel de periódico (por su flexibilidad). | Memoria procedimental. Ejecución de una serie de pasos lógicos para un resultado final. |
Técnica del picado con punzón en infantil
Definición
Perforar repetidamente la superficie del papel utilizando una herramienta punzante (en Infantil se usan punzones de seguridad) apoyados sobre una base blanda (alfombrilla).
Como elementos clave, saber que no es necesario atravesar por completo el material de soporte, que tanto este como la herramienta son delgados y que la fuerza necesaria no es altísima.
El objetivo puede ser crear una textura de puntos. Si lo que deseamos es separar una forma por la línea de puntos, es decir, algo así como recortar, pero a base de punzadas en lugar de tijeretazos, la técnica se denomina punzado o vaciado.
Edad y práctica
- Preparación sensorial. Los primeros acercamientos son estupendos si se realizan con plastilina y un tenedor o palito. De este modo, los niños pueden vivir en primera persona el éxito de la técnica (sensación de perforar y dejar una marca) sin la complejidad de sujetar un punzón o controlar el papel.
- Inicio con punzón (2.5 – 3 años).
- Tipo de papel. Para empezar, papeles finos como el de fotocopiadora (80g) o incluso papel de revista son ideales. Son fáciles de perforar. A medida que avancen, se puede introducir cartulina fina para aumentar ligeramente la resistencia. Y así sucesivamente.
- El punzón de seguridad. Es crucial usar punzones de punta roma, diseñados para niños. Suelen ser de plástico y con una zona de agarre gruesa, lo que facilita el agarre de pinza.
- La alfombrilla. Indispensable. No solo protege la mesa, sino que proporciona la resistencia perfecta para que el punzón entre sin dificultad, dando una sensación de éxito al niño. Se pueden usar trozos de fieltro, corcho, o las alfombrillas de picado específicas.
- El agarre. Es importante guiar al niño para que el punzón se sujete como un lápiz, con los dedos cerca de la punta. Al principio, es común que lo agarren como un martillo.
¡Insistir siempre en el uso adecuado del punzón! Solo sobre la alfombrilla, nunca apuntando a los compañeros, y guardar la punta cuando no se usa¡La supervisión del adulto es clave!

Agujereando el mundo: Actividades de picado con punzón
| Edad/Nivel | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| 2.5-3 años | Lluvia de estrellas. Picar pequeños puntos dispersos en una cartulina oscura (azul o negra) para simular un cielo estrellado pugando, después, una hoja amarilla detrás. | Control del gesto. Explorar la acción de perforar sin la presión de seguir una línea. Favorece la fuerza palmar y la coordinación ojo-mano. |
| 3-3.5 años | El laberinto de puntitos. Dibujar un laberinto sencillo y pedir al niño que «abra camino» picando los puntos por la senda correcta hasta la salida. | Seguimiento visual y planificación. Entender que el punzón es una herramienta para seguir una ruta, mejorando la direccionalidad y la inhibición. |
| 3.5-4 años | Vaciando siluetas «sorpresa». Picar la silueta de un animal sencillo dibujada en una cartulina y, al terminar, desprenderla para pegarla sobre otro color de fondo, creando un contraste. | Precisión y perseverancia. Requiere picar de forma más continua y cercana, entrenando la paciencia y la motricidad fina para lograr el desprendimiento. |
| +4 años | Perforaciones de luz. Diseñar un dibujo con formas geométricas y picar solo los contornos. Al colocar el trabajo a contraluz, las perforaciones se iluminan. | Creatividad y control espacial. Planificar dónde picar y dónde no, creando un efecto estético con el trabajo realizado, reforzando la relación causa-efecto. |
| Perfeccionamiento | Picado en suspensión. Papel tenso sobre la boca de un vaso (estilo tambor). Agujerear la superficie «al aire» sin apoyo de alfombrilla. | Control de la presión elástica. Puente hacia el perforado. El niño debe graduar la fuerza para perforar sin desgarrar el papel por falta de apoyo. |
El perforado en infantil
Definición
El perforado es el agujereado y atravesado de una base dura o semidura con un utensilio medio o grueso; esto es, la herramienta debe pasar, necesariamente, al otro lado del soporte. Lo habitual es usar cartón o cartón-pluma y un lápiz.
La propia definición hace que nos demos cuenta de que, en comparación con el picado, la fuerza necesaria para perforar es mayor.
Así pues, tenemos que el perforado es el «hermano mayor» del picado. Mientras que en el picado buscamos precisión y ritmo, en el perforado el objetivo es el dominio de la fuerza y la comprensión de la resistencia física. Es una técnica muy empoderadora para el niño, ya que requiere un esfuerzo muscular visible y gratificante.
Al no usar alfombrilla (como en el picado), el niño debe aprender a sujetar el cartón al aire o sobre un soporte hueco (como un marco o una caja abierta). Esto desarrolla la fuerza de oposición en la mano que sujeta.
Edad y práctica
- Acercamiento al perforado. A los 24 meses, el adulto puede mostrar a los peques cómo se perfora y animarles a que metan el dedo para conocer la textura del cartón o enhebrar cinta, lana o similar. Dicho de otro modo, el perforado se presenta y se usa como base de otra actividad final. Poco después, como con el picado, podemos ofrecer a los pequeños poliespán para que perforen ellos mismos, aunque lo harán con trabajo.
- A los 30 meses es posible que muchos niños ya sean capaces de perforar por sí mismos.

- A los 4 años se pueden introducir las perforadoras grandes, de mango ancho y plano. Estas trabajan la presión palmar completa, un movimiento distinto a la pinza fina que ayuda a equilibrar el tono muscular de toda la mano.
Las diferentes formas de los agujeros causan curiosidad y animan a que el peque siga presionando, sabiendo que el resultado no será un agujero común.
Recordemos que al requerir más presión, es común que los niños intenten usar todo el peso del cuerpo al perforar. Debemos guiarles para que la fuerza nazca del brazo y el hombro (de acuerdo a las etapas de evolución gráfica), evitando posturas forzadas del cuello.
Desafíos de fuerza: Actividades de perforado
| Nivel | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (24-30 meses) | El queso de cartón. Ofrecer un cartón con agujeros ya hechos. El niño debe perforarlos de nuevo con un lápiz grueso para «limpiarlos» y luego pasar un cordón. | Coordinación óculo-manual. Entender el concepto de «atravesar» sin la frustración de la resistencia inicial excesiva. |
| Intermedio (3 años) | Constelaciones de poliespán. Perforar una plancha de corcho blanco siguiendo puntos de colores. Al terminar, se pueden insertar «estrellas» (bastoncillos con purpurina). | Direccionalidad y presión. Controlar la profundidad y el ángulo de entrada de la herramienta sobre un material blando. |
| Avanzado (3.5 – 4 años) | Costura en cartón. Perforar libremente el borde de un cartón rígido con un lápiz afilado o punzón grueso para crear el carril de una futura costura con lana. | Fortalecimiento muscular. Vencer la resistencia del material duro, preparando la mano para la presión necesaria en la escritura. |
| Perfeccionamiento (+4 años) | Fábrica de confeti. Usar perforadoras de formas (estrellas, círculos) sobre diferentes gramajes de papel y cartulina para crear material de collage. | Presión palmar. Coordinar la fuerza de la mano con la ubicación espacial del corte en el borde del papel. |
Guía comparativa: Del punto a la perforación de fuerza
| Técnica | Herramienta | Soporte | Intención y gesto | Dificultad |
| Picado (Pricking) | Punzón (punta fina) | Papel sobre alfombrilla | Decorativa Puntos dispersos para crear textura o relieve. | Baja (Iniciación) |
| Punzado (Vaciado) | Punzón (punta fina) | Papel sobre alfombrilla | Separación Puntos seguidos para desprender una silueta. | Media (Precisión) |
| Perforado (Lápiz) | Lápiz (punta roma) | Cartón grueso (sin apoyo) | Fuerza Atravesar el cartón con el lápiz hasta el otro lado. Exploración de la resistencia. Sentir cómo el cartón «cede». | Alta (Potencia) |
Frotado (frottage)
Definición
El frotado consiste en calcar la silueta de una de las caras de un objeto situado bajo un papel. Para ello, se frota encima un material que tizne con facilidad, como un lápiz, tiza o cera. Es una actividad sumamente atractiva para el niño, pero que requiere de una gran concentración y un control muscular preciso para obtener resultados claros.
Más allá de la simple mancha, esta técnica aporta tres pilares fundamentales al desarrollo cognitivo:
- El concepto de relieve negativo. El frotado enseña al niño a entender el volumen de forma inversa. Lo que en el objeto es un saliente, en el papel aparece como una mancha oscura. Esto ayuda a desarrollar el pensamiento abstracto: el niño debe predecir cómo se verá en 2D (plano) algo que está tocando en 3D (relieve).
- La resistencia mecánica como guía. A diferencia del dibujo libre, donde la mano fluye sin restricciones, en el frotado es el objeto oculto el que guía el movimiento. Si el niño intenta salirse del borde de la moneda, el papel ofrece una resistencia distinta o deja de marcarse.
Esto genera un autocontrol muscular (inhibición motriz): el niño aprende a detener el trazo no por una instrucción externa, sino porque el propio material «le avisa» de que la figura ha terminado.
- El desarrollo de la sensibilidad táctil-visual. El frotado funciona como el puente perfecto entre el tacto y la vista a través del feedback inmediato: Al realizar esta técnica, el cerebro recibe información por dos vías simultáneas: lo que la mano siente (rugosidad, frío, relieve) y lo que el ojo ve aparecer en el papel. Esta sincronización fortalece las conexiones neuronales relacionadas con la percepción háptica (la capacidad de reconocer objetos mediante el tacto).

Edad
La edad ideal para hacer frottage con éxito es los 3 años y medio.
- Por su resistencia, yo aconsejaría comenzar por el papel vegetal, pues los niños, entre emoción y desconocimiento por falta de práctica, serán muy efusivos. Además, es fantástico porque es traslúcido, lo que hace que los niños tengan idea de dónde frotar.
- Puede ser muy útil utilizar comenzar por usar el lateral de las ceras, por abarcar más superficie de una vez. De hecho, existen productos específicos en el mercado para hacer arte por arrastre como los bloques de cera, los portaminas de bloque o soportes para frotado en general, donde puedes colocar minas de grafito u otros tiznables.
- Un trucazo para poner en práctica en las primeras ocasiones y que el niño se aproxime mejor al resultado esperado es pegar el objeto que queremos calcar al papel y, a su vez, ambas cosas sobre un tapete fijo. De este modo, sólo se tendrán que concentrar en seguir una dirección, sin tener el cuenta que se pueda mover todo lo que hay debajo.
Calcando texturas: Actividades de frotado (frottage)
| Edad/Nivel | Actividad propuesta | Material recomendado | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (3 años y medio) | El tesoro escondido. Colocar monedas grandes o formas de madera sencillas bajo papel vegetal y frotar con ceras gruesas. | Papel vegetal, ceras de colores de trazo ancho y monedas. | Descubrimiento. Entender la relación entre el relieve del objeto y el dibujo resultante. |
| Básico (4 años) | El álbum de hojas. Recolectar hojas secas con nervaduras marcadas y calcar sus detalles para crear un herbario. | Papel de folio (80g), hojas naturales y lápices de colores. | Control del trazo. Aprender a no romper el papel mientras se busca el detalle de la hoja. |
| Intermedio (4-5 años) | Cazadores de texturas. Moverse por el aula calcando superficies fijas: la rejilla del radiador, la suela de un zapato o una pared rugosa. | Papel de calco o vegetal y tizas de colores. | Exploración del entorno. Identificar relieves en objetos cotidianos y cambiar la postura corporal para calcar. |
| Avanzado (+5 años) | Composición de paisajes. Crear un dibujo combinando diferentes frotados: el tronco de un árbol (con corteza), el cielo (con una lija) y el suelo (con una red). | Papel variado, carboncillo o ceras duras. | Planificación artística. Usar el frotado con una intención estética específica dentro de una obra. |
| Perfeccionamiento (+6 años) | Frottage de precisión. Calcar relieves muy finos, como el grabado de una placa metálica o el tejido de una tela, usando la punta del lápiz de grafito. | Lápices de grafito de distintas durezas (2B, HB) y papel fino. | Graduación de la presión. Controlar la fuerza de la mano para captar matices casi imperceptibles. |
Técnicas de integración del papel
Son las que ensamblan diferentes piezas de papel. En Educación Infantil se exploran:
- Enganchado o pegado.
- Collage.
- Cosido.
- Engrapado.
El pegado o enganchado
Definición
Consiste en unir piezas de papel a una base o entre sí mediante una sustancia adhesiva (pegamento en barra, cola blanca o cinta adhesiva). Es la técnica de síntesis por excelencia: mientras las anteriores transforman el papel, el pegado construye una composición final.
Su valor pedagógico reside en el control de la cantidad (gestión del material) y la precisión en los bordes, obligando al niño a planificar el espacio antes de fijar el elemento de forma irreversible.
Edad y práctica
- Las primeras experiencias con el enganchado se tienen antes del año. Un niño de 9 meses puede, perfectamente, disfrutar sensorialmente de engrudo casero, descubriendo su tacto y cómo se pega a los deditos. Si el pequeñín acostumbra a manejarlo, pronto se dará cuenta, sin pretenderlo, de que algunas cosas se le quedarán pegadas.
- A los 18 meses el pegamento de barra no tóxico se puede usar en clase (y, por supuesto, en casa) pero debe ser el adulto quien lo coloque en el soporte y el niño el que pegue el material en cuestión sobre el adhesivo. Te puedo asegurar que es un material que encanta a los más pequeños.
También es buena edad para trabajar con adhesivos reutilizables grandes y medianos.
- A partir de los 2 años, el niño comienza a experimentar con la barra por su cuenta. Comenzamos con esta porque ofrece una resistencia física que ayuda a sentir dónde se está aplicando. Al principio, su noción de cantidad es nula: pondrá demasiada cola o intentará pegar el papel por la cara que no tiene adhesivo. ¡Va a ser una etapa de muchos errores divertidos!
Aquí empezarán a tener éxito pegando gomets y adhesivos reutilizables pequeños.

- Dominadas las pegatinas y con algo de experiencia con el pegamento, entre los 22 y los 28 meses, podremos ofrecer al niño un papel adhesivo por la cara que pega para que trabaje sobre él con papelitos, hebras de lana, botones pequeños y cualquier otra cosa susceptible de ser pegada. Dicha hoja deberá afianzarse bien a la mesa (u otra superficie). De este modo el niño se concentrará en el pegado.
- A los 3 años, el niño ya puede hacer algunos trabajos artísticos sencillos con este soporte.
- La cola blanca se reserva para etapas posteriores. Su fluidez requiere un control de la presión del bote mucho más avanzado.
Progresión de precisión: de la mancha al pegado dirigido
| Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| 9-18 meses | Exploración táctil. Manipular engrudo casero. Pegar pegatinas grandes en superficies verticales. | Sensorial y causa-efecto. Descubrir la propiedad de adherencia y la resistencia táctil del material. |
| 18-24 meses | Mural de contacto. Colocar papel adhesivo (con la cara pegajosa hacia afuera) fijo en la mesa para que el niño deposite materiales encima. | Composición sin herramienta. Eliminar la dificultad de poner el pegamento para centrarse solo en la presión del pegado. |
| 2 años | Lluvia de confeti. El adulto pone pegamento «al azar» (o el niño empieza a probar la barra) y se dejan caer trozos de papel encima. | Noción de adherencia. Entender que el papel se queda «atrapado» solo donde existe sustancia adhesiva. |
| 3 años | El camino del pegamento. Dibujar una línea gruesa con pegamento en barra y pedir que peguen piezas siguiendo esa ruta. | Direccionalidad y límites. Empezar a controlar que el pegamento no se salga de la zona marcada visualmente. |
| 4 años | Pegado de bordes. Aplicar pegamento solo en el contorno de una figura antes de pegarla sobre la base. | Precisión perimetral. Trabajar la pinza fina en los bordes para evitar que las esquinas de los trabajos se levanten. |
El collage (composición superpuesta)

Definición
Es una técnica de integración superior que utiliza el pegado para combinar no solo papel, sino diferentes texturas y materiales (tela, lana, cartón, hojas secas).
A diferencia del pegado simple, el collage exige una jerarquía de capas: el niño debe decidir qué va debajo (fondo) y qué va encima (detalles), trabajando la profundidad y la planificación estética.
Edad y práctica
Se suele introducir con fuerza a partir de los 3 o 4 años. Es el momento en que el niño deja de pegar por «rellenar» y empieza a pegar para «crear un escenario». Es una técnica excelente para trabajar la tolerancia a la frustración cuando una pieza no encaja sobre otra debido a su relieve.
Composición creativa: niveles de collage
| Nivel/Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| Iniciación (3 años) | Mosaico de texturas. Rellenar una silueta simple (como una manzana) con diferentes tipos de papel (seda, lija, cartulina). | Discriminación táctil. Experimentar cómo el pegamento reacciona ante distintas porosidades. |
| Avanzado (4-5 años) | Paisajes por capas. Pegar primero el cielo y el suelo, y después los árboles o personajes encima. | Planificación espacial. Entender el orden de los planos (fondo y primer plano). |
El ensartado o cosido
Definición
Consiste en unir piezas de papel o cartulina pasando un hilo, cordón o lana a través de agujeros previamente realizados (normalmente con un punzón o perforadora).
Es la base de la costura real. Requiere una coordinación óculo-manual altísima, ya que el niño debe alinear visualmente el cabo del hilo con el agujero mientras sostiene el papel con la mano guía.
Edad y práctica
Aunque se puede iniciar a los 3 años con agujeros muy grandes y cordones rígidos (como cordones de zapatos), la precisión real llega a los 4 o 5 años.
Es una actividad que requiere mucha calma y paciencia, ideal para trabajar la atención sostenida.
Actividades de costura en papel: Precisión de ensartado
| Nivel/Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| Básico (3-4 años) | El collar de cartón. Ensartar piezas de cartón perforadas en un limpiapipas. | Bimanualidad. Una mano sostiene el soporte y la otra dirige el limpiapipas. |
| Avanzado (+4 años) | Siluetas cosidas. Seguir el contorno de un dibujo perforado con lana y una aguja de plástico sin punta. | Coordinación ojo-mano. Mantener la secuencia de «arriba y abajo» de forma rítmica. |

El engrapado o grapado
Definición
Uso de una herramienta mecánica para unir dos o más superficies de forma puntual mediante un punto metálico.
Es la técnica de integración más técnica, ya que requiere entender la unión por perforación fija.
A nivel motriz, exige una fuerza de presión palmar que el niño debe descargar de forma seca y controlada.
Edad y práctica
Debido a la fuerza necesaria y al riesgo de pellizcos, se introduce hacia los 5 años con grapadoras pequeñas de escritorio. Es el hito final de la autonomía: cuando el niño es capaz de grapar sus propias hojas, siente que ha pasado de hacer «fichas» a crear «libros».
La unión mecánica: ejercicios de grapado
| Edad | Actividad propuesta | Objetivo pedagógico |
| 4 años (con guía) | Libreta de dibujos. El niño coloca las hojas y el adulto supervisa el gesto de grapar el lomo. | Comprensión de la herramienta. Entender cómo funciona la palanca y el mecanismo de unión. |
| 5 años (Autónomo) | Fábrica de fanzines. Crear pequeños folletos grapando 3 o 4 folios doblados por la mitad. | Fuerza y autonomía. Aplicar la presión justa en el lugar exacto para encuadernar su trabajo. |

El trabajo del papel en Educación Infantil: más allá de la creatividad
A menudo vemos a un niño rasgando un papel o haciendo bolas de colores y pensamos en «creatividad» o, simplemente, en que se está entreteniendo. Pero la práctica de técnicas grafoplásticas con papel en infantil tiene otras funciones, además de un objetivo a medio y largo plazo.
Beneficios
Cada una de las técnicas, como hemos ido viendo, aporta un valor específico al desarrollo integral del niño:
- Autoestima y autonomía. Transformar un material plano en algo con volumen genera una sensación de capacidad fundamental en los primeros años.
- Desarrollo sensorial. El contacto con diferentes texturas (seda, pinocho, cartulina, periódico) enriquece el mapa táctil del cerebro.
- Gestión de la frustración. El papel es un material honesto; si se aplica demasiada fuerza, se rompe. Esto obliga al niño a autorregular su energía y sus movimientos.
- Planificación motora. Decidir dónde rasgar, cuánto doblar o dónde pegar requiere una serie de pasos lógicos que estructuran el pensamiento.
Sin duda, no se trata de entretenerlos en clase o de que sean más diestros; hay mucho más detrás que a los que nos dedicamos a ello, nos encanta llegar.
Objetivo: entrenamiento invisible para la escritura
Manipular papel es el prolegómeno real de la escritura. Antes de pedirle a un niño que trace una «A» perfecta, deberíamos dejarle destrozar, arrugar y transformar muchos, muchísimos papeles. A menudo caemos en el error de pensar que estas actividades son solo para «hacer gusanos con gomets» o manualidades para regalar; nada más lejos de la realidad. Estas técnicas son el gimnasio donde la mano aprende a ser precisa, fuerte y libre:
- La pinza digital e independencia de los dedos. Rasgar o trocear obliga a usar el pulgar y el índice, los mismos dedos que sostendrán el lápiz. Para escribir bien, el niño debe ser capaz de mover estos dedos de forma independiente de la muñeca, y estas técnicas son el mejor ejercicio para lograrlo.
- La fuerza y el tono muscular. Arrugar papel entrena la musculatura intrínseca de la mano. Sin esta fuerza y este tono, los niños se cansan rápido al empezar a escribir o presionan demasiado el trazo.
- La coordinación bimanual y dominancia lateral. El papel exige que las dos manos trabajen juntas pero haciendo cosas distintas (una sujeta, la otra ejecuta). Este trabajo coordinado ayuda a que el cerebro organice cuál será su mano dominante de forma natural y fluida.
- Coordinación óculo-manual. El papel responde al instante. Si el niño no mira lo que hace, el papel se rompe por donde no quiere. Esa conexión constante entre el ojo y el movimiento de la mano es la base absoluta de la grafía.
En definitiva: el papel no es solo el soporte del dibujo; es el entrenamiento invisible que prepara al niño para enfrentarse al papel en blanco con éxito y seguridad.
FAQ sobre algunas técnicas de manipulación de papel en Educación Infantil
Conclusión: El papel como puente, no solo como soporte
Después de este recorrido por nombres técnicos, gramajes y coordinaciones bimanuales, es fácil caer en la tentación de ver el aula como una cadena de montaje de pequeñas destrezas. Pero si algo nos enseña la etapa de Infantil, es que el proceso siempre es más valioso que el resultado.
Esa «A» que tu hijo o tu alumno escribirá con orgullo dentro de un tiempo no nace de un cuaderno de caligrafía. Nace hoy, mientras destroza una hoja de periódico, mientras se pelea con una bola de papel de seda que no quiere quedarse prieta o mientras descubre, con asombro, que una simple tira de papel pinocho puede convertirse en un tirabuzón si se gira con paciencia.
Como educadores y familias, nuestro papel (nunca mejor dicho) es el de facilitadores de experiencias. Debemos perder el miedo a ver el aula llena de recortes y el suelo sembrado de confeti improvisado. Cada trozo de papel que acaba en el suelo es un pequeño triunfo neuronal, una conexión óculo-manual consolidada y un músculo de la mano que se hace más fuerte.
Antes de pedirles que sean precisos con el lápiz, dejémosles ser libres con las manos. Dejémosles rasgar, arrugar y transformar. Porque en ese aparente caos de trocitos de colores, se está construyendo la base de su futura autonomía. Al fin y al cabo, para escribir su propia historia, primero deben aprender a domar el papel.
Si te ha servido esta guía, ¡compártela en tu grupo de profes o con esas familias que están empezando a descubrir el mundo de la motricidad fina! Y cuéntame, ¿cuál es la técnica que más se les resiste a tus peques?
