Índice del artículo
¿Eres uno de ellos? Trabajando en la escuela, a menudo me preguntaban si se daban matemáticas en educación infantil. Unos lo hacían buscando que sus hijos saliesen de allí sabiendo sumar y restar. Otros, todo lo contrario: se sorprendían de que pudiésemos enseñar conceptos lógico-matemáticos a los más pequeños.
Después de haber visto ya:
- Cuáles son los conceptos que aprenden los niños en infantil y
- Cómo se desarrolla este tipo de pensamiento desde bebés y por qué importa.
Me queda por contarte cuáles son los recursos base para lograrlo. Es decir, de qué estrategias metodológicas nos valemos los educadores, qué materiales ponemos a disposición de los pequeños y cuál es el rol del educador en infantil para que los niños puedan tener una educación matemática temprana.
Con este tercer post doy por cerrado el triunvirato básico para que te familiarices con la lógica matemática en infantil. Más adelante, por supuesto, te invito a profundizar con la lectura de otros artículos en los que te propongo juegos matemáticos infantiles, descubrimos qué son los bloques lógicos de Dienes o desarrollo el material Montessori de matemáticas.
Metodología: el verdadero truco para enseñar lógica matemática
Existe todo tipo de posibilidades que permiten la realización de actividades particulares centradas en estas destrezas. Pero, en educación infantil, y especialmente durante la primera infancia, lo que hacemos es plantar las bases lógico-matemáticas configurándolas en el día a día de los niños, como un aprendizaje natural.
La mejor manera de aproximarse a este lenguaje y a estos contenidos, y conseguir con ello un aprendizaje significativo que permita al niño seguir formándose es optar por una técnica globalizadora. Esto es, la enseñanza de la lógica matemática durante los primeros años de vida no se aísla. Esta se trabaja en conjunto con los demás contenidos, lenguaje y áreas del currículo.
Bajo un acompañamiento adulto estratégico, esta es la metodología que mejor responde al objetivo fundamental del lenguaje matemático en esta etapa: contribuir a la estructuración de los esquemas mentales.
Tipos de actividades
Hay tres maneras en la que los peques, a esta edad, pueden ir integrando la lógica matemática.
Actividades de adquisición de hábitos
Creamos situaciones con significado matemático a partir de actividades de adquisición de hábitos.

Ejemplos típicos son guardar los juguetes (por tipo, cada uno en su caja…) y poner la mesa (número de elementos por persona, mucho/poco/uno al centro, etc). Otros podrían ser repartir la merienda en la escuela (correspondencia uno a uno), guardar la ropa al recogerla del tendedero (cualidad y clasificación), poner la fregaza en la zona correcta del lavavajillas (cualidad) o cualquier otro hábito que requiera secuenciación evidente (como lavarse los dientes).
Aprender matemáticas jugando
Tenemos infinidad de opciones tanto de juego libre como dirigido para conseguirlo, y en todas ellas subyace una potente estructura lógica.
- Cesta de los tesoros. Es la primera aproximación a la exploración de las cualidades de los objetos. Los bebés discriminan por peso, temperatura, tamaño o textura, estableciendo sus primeras comparaciones (esto pesa/esto no, esto está frío/esto caliente). Escogen según su propio gusto, generalmente los objetos ligeros, blandos y los que hacen ruido.
- Juego heurístico. Seguramente sea el recurso en el que la matemática es más evidente en educación infantil. El llenado y vaciado de recipientes nos permite acercarnos la noción de cantidad y volumen. Con esos mismos objetos también practicamos correspondencia y clasificación.

- Rincones. Lo espectacular de los rincones es que, en función de la temática, las posibilidades son infinitas; el aprendizaje basado en el juego está asegurado. Así, la selección acertada de un rincón por trimestre nos va a permitir abarcar por completo las matemáticas para niños pequeños, trabajando todos los conceptos. Tenemos conteo y clasificación en la tienda, tiempo y medida en la cocina…
- Encajes. Son fundamentales para la topología (dentro/fuera) y la geometría plana. Los niños aprenden a discriminar formas y, en el caso de las torres o cubos apilables, se inician en la seriación por tamaño (del más grande al más pequeño).
- Rompecabezas. Son la clave para la orientación espacial y para el razonamiento lógico en general. De este modo, se ayuda al niño a comprender la relación entre las partes y el todo (ley de cierre), que es una de las leyes de percepción de la Gestalt que más destaca en el desarrollo cognitivo infantil.
- Construcción. Trabajan la geometría espacial (volumen, formas 3D) y la física (con nociones de equilibrio y peso). También desarrollan simetría, medida y equivalencia (acaban por entender que dos piezas pequeñas ocupan lo mismo que una grande, por ejemplo).

Tabla aprender matemáticas jugando
| Juego | Habilidad principal |
|---|---|
| Cesta de los tesoros | Discriminación, comparación de cualidades |
| Juego heurístico | Cantidad, volumen, correspondencia |
| Rincones | Conteo, clasificación, medida |
| Encajes | Topología, geometría, seriación |
| Rompecabezas | Orientación espacial, ley de cierre |
| Construcción | Geometría 3D, equilibrio, simetría |
Actividades artísticas
La creatividad, las artes, no están exentas de matemática, que es lo que mueve el mundo. Aunque no es tan evidente, también podemos abordar el área con actividades artísticas.
- Plastilina/arcilla/dibujo/pintura. Al modelar, de la forma que sea, un niño está constantemente tomando decisiones sobre espacio, cantidad, forma… También discrimina colores, puede seriar, etc. Cuando mezclan azul y amarillo para hacer verde, están trabajando la lógica de causa-efecto y las proporciones.
- Actividades musicales. La música y las matemáticas comparten una estructura lógica común. A través del ritmo y la percusión corporal, los niños interiorizan de forma intuitiva los patrones y las secuencias temporales (repetición de sonidos, intervalos, silencios…). Además, las canciones infantiles suelen incluir estructuras acumulativas o de conteo que refuerzan la numeración y la memoria secuencial. De nuevo, el truco está en escoger las más adecuadas para enseñar conceptos lógico-matemáticos. Por ejemplo, una canción que repite una estructura A-B-A (estribillo-estrofa-estribillo) está enseñando patrones.
- Literatura infantil. Cada lámina de un cuento es una oportunidad para explorar cualidades, calcular medidas, discriminar por pertenencia… Importante señalar en este punto que, como con todo, hay títulos que son auténticos recursos didácticos de matemáticas y otros que no (y les tenemos que dar alguna vuelta más para arrancarles este saber).

Tabla resumen actividades para enseñar conceptos lógico-matemáticos a niños de infantil
| Tipo de actividad | Qué es | Ejemplos | Qué se trabaja |
|---|---|---|---|
| Adquisición de hábitos | Integrar la lógica matemática en rutinas diarias | Guardar juguetes por tipo, poner la mesa, repartir merienda, ordenar ropa | Clasificación, correspondencia, secuenciación, noción de cantidad |
| Aprender jugando | Juegos libres o dirigidos con estructura lógica | Cesta de los tesoros, juego heurístico, rincones, encajes, rompecabezas, construcción | Conteo, seriación, orientación espacial, geometría, volumen, medida, razonamiento lógico |
| Actividades artísticas | Usar arte y creatividad para aprender matemática | Plastilina, arcilla, dibujo, pintura, música, cuentos | Percepción espacial, proporciones, patrones, secuencias, clasificación, medición |
Orientaciones respecto al respeto del proceso madurativo
Otro punto muy importante en estas destrezas es respetar el proceso madurativo del niño. No debemos mirar sólo cuántos meses tiene sino cuál es su nivel de desarrollo general y su ritmo, adaptando a ello cualquier acción encaminada a enseñar conceptos lógico-matemáticos (así como en tantísimas otras cosas).
- Hasta los 3 años, a los niños no se les habla de matemáticas «adultas» ni, como habrás intuido (o sabrás ya si has leído los posts anteriores) se realizan ejercicios de ese tipo. No lo entienden y no tendremos éxito.
Se debe entender el concepto desde los puntos de vista sensorial y psicomotor, que son los que están en momento de desarrollo explosivo. Lo que los peques obtienen son percepciones globales de los objetos, y es con esto con lo que trabajan; no pueden abstraer.
- Hasta los 6 años, este tipo de percepción continúa. Sin embargo, no es tan intensa ni definidora. El niño va adquiriendo experiencias, destrezas y aparece la capacidad de poner atención y diversificarla entre atributos.
Esta capacidad le permite ordenar objetos según esa doble variable, permitiéndoles ya comenzar con las actividades de lógica matemática en infantil (propiamente dichas): medidas, seriaciones, comparaciones…
Materiales: con qué recursos materiales trabajar la lógica matemática en la infancia
Vamos a ver una doble clasificación de estos.
Materiales estructurados y no estructurados
En el mercado existen infinidad de juegos y juguetes destinados al desarrollo lógico-matemático específicamente, y cumplen esta función por completo.
Si bien, existen otros mucho materiales que los adultos pueden sugerir, cotidianos, cercanos al niño. Por supuesto, siempre deben ser seguros pero, obviando esto, no necesitas invertir un dineral.
Esta clasificación se denomina de material estructurado y no estructurado; diseñado para potenciar este área y no diseñado pero con capacidad, igualmente para ello. Ambos tipos son recursos fundamentales si te preguntas cómo enseñar lógica matemática a niños pequeños o cómo desarrollar el pensamiento lógico en la infancia.
Materiales estructurados
Nos ofrecen un material educativo para matemáticas con objetivos claros, a menudo presentados como juegos matemáticos infantiles listos para usar.
Trabajan conceptos como el conteo, la geometría, la clasificación, la seriación o la equivalencia. Son inversiones excelentes para una ludoteca de juguetes matemáticos.

- Bloques lógicos de Dienes. Piezas geométricas básicas con cuatro atributos variables (forma, color, tamaño y grosor). Imprescindibles para la clasificación avanzada.
- Regletas de Cuisenaire. Barritas de madera de colores de longitudes del 1 al 10. Fundamentales para entender la composición de los números y el cálculo mental.
- Ábacos. Desde los verticales para bebés hasta los horizontales clásicos para contar y entender el valor posicional.
- Material Montessori específico.
- La Torre Rosa (volumen y seriación).
- La Escalera Marrón (grosor).
- Las Barras Rojas (longitud).
- La Caja de Husos (conteo y concepto de cero).
- Números de lija (asociación tacto-símbolo).
- Contadores y fichas de números.
- Tangram. El puzzle chino clásico para trabajar geometría plana y composición de figuras.
- Geoplanos. Tableros con pivotes para formar figuras con gomas elásticas.
- Puzzles de asociación. Específicos para unir número con cantidad, formas con sus siluetas, animal con comida o cualquier otra correspondencia.
- Juegos de ensartar con patrones. Cuentas de formas y colores que vienen con tarjetas modelo para copiar secuencias lógicas.
- Dominós. No solo los de puntos clásicos, sino también de colores, formas geométricas o texturas para los más pequeños.
- Balanza numérica o de platillos. Para experimentar físicamente los conceptos de peso y equivalencia («igual que», «más que», «menos que»).
- Bloques geométricos sólidos. Figuras en 3D (cubo, esfera, cono, cilindro) para explorar el volumen.
- Contadores de manipulación. Ositos de colores, vehículos pequeños o fichas diseñadas específicamente para contar, ordenar y clasificar.
- Juegos de mesa y cartas. Juegos tipo «Memory» (memoria espacial), juegos de recorrido con dados (conteo), juegos de cartas de familias o juegos de mesa cooperativos sencillos con reglas básicas.
Tabla resumen materiales estructurados lógica-matemática
| Ejemplo | Edad recomendada | Habilidad que desarrolla |
|---|---|---|
| Bloques lógicos de Dienes | 3-6 años | Clasificación avanzada, discriminación de atributos (forma, color, tamaño, grosor) |
| Regletas de Cuisenaire | 3-6 años | Composición de números, cálculo mental, comparación |
| Ábaco | 3-6 años | Conteo, valor posicional, cálculo básico |
| Material Montessori (Torre Rosa, Escalera Marrón, Barras Rojas, Caja de Husos, Números de lija) | 2-6 años | Seriación, volumen, grosor, longitud, conteo, concepto de cero |
| Tangram | 3-6 años | Geometría plana, composición de figuras, orientación espacial |
| Geoplanos | 3-6 años | Formas geométricas, simetría, experimentación de ángulos |
| Puzzles de asociación | 2-6 años | Correspondencia, lógica de partes y todo, clasificación |
| Juegos de ensartar | 2-5 años | Patrones, secuencias, motricidad fina |
| Dominós | 2-6 años | Conteo, reconocimiento de patrones, comparación |
| Balanza de platillos | 3-6 años | Conceptos de peso, equivalencia, comparación |
| Bloques geométricos sólidos | 3-6 años | Geometría 3D, volumen, equilibrio, simetría |
| Contadores de manipulación | 2-6 años | Conteo, clasificación, equivalencia, correspondencia |
| Juegos de mesa simples | 3-6 años | Conteo, memoria de trabajo, reglas básicas, turno y control |
Materiales no estructurados
Los materiales no estructurados para enseñar conceptos lógico-matemáticos son los verdaderos protagonistas del aprendizaje cotidiano y la educación en el hogar. Y más baratos.
Elementos de la naturaleza
- Piedras de diferentes tamaños, colores y texturas (ideales para contar, apilar, seriar por tamaño).
- Piñas, bellotas y castañas.
- Palitos y ramas pequeñas (para comparar longitudes).
- Conchas marinas y caracolas.
- Hojas de árboles (para clasificar por forma o color).
- Arena y agua (imprescindibles para experimentar con el volumen, el llenado y el vaciado).

Reciclaje y objetos del hogar
- Tapones de botellas de leche o agua (de diferentes colores).
- Tapones de corcho.
- Rollos de cartón (papel higiénico o cocina) de distintas alturas.
- Cajas de cartón de todos los tamaños (desde cajas de zapatos hasta grandes para meterse dentro, trabajando topología).
- Hueveras de cartón (perfectas para clasificar objetos pequeños o para conteo uno a uno).
- Retales de tela con diferentes texturas (seda, lana, arpillera).
- Botones variados.
- Pinzas de la ropa de madera o plástico de colores.
- Llaves viejas y anillas de cortina.
De la cocina y la despensa
- Legumbres secas. Garbanzos, alubias, lentejas (para trasvases, conteo y como material sensorial). Siempre bajo supervisión por riesgo de atragantamiento en los más pequeños.
- Pasta seca. Macarrones (para ensartar), lazos de colores, espirales.
- Recipientes plásticos (tuppers), vasos, jarras y cucharas medidoras para jugar a trasvasar y comparar capacidades.
Juguetes genéricos usados matemáticamente
- Coches pequeños de metal (para aparcar en fila o clasificar por color).
- Animales de granja o dinosaurios de plástico (para agrupar por especies, contar patas, hacer colecciones).
- Bloques de construcción de madera estándar (sin formas específicas más allá de cubos y prismas).
- Pelotas de diferentes tamaños (tenis, ping-pong, golf, football) para ordenar por tamaño.
Al aprovechar objetos del entorno, que frecuentemente actúan también como potentes materiales sensoriales y tienen otros usos, facilitamos, de forma natural, el aprendizaje en casa, el espontáneo.
Tabla resumen de material no estructurado para enseñar conceptos lógico-matemáticos
| Ejemplo | Edad recomendada | Habilidad que desarrolla |
|---|---|---|
| Piedras, conchas, hojas | 0-6 años | Clasificación, comparación de tamaño, peso y color |
| Tapones de botellas, rollos de cartón, cajas de zapatos | 1-6 años | Conteo, seriación, clasificación, topología |
| Legumbres secas, pasta | 1-6 años | Conteo, trasvases, clasificación, volumen |
| Recipientes, tuppers, cucharas medidoras | 0-6 años | Medida, trasvase, comparación de capacidad |
| Coches pequeños, animales de juguete | 2-6 años | Conteo, clasificación, correspondencia |
| Bloques de construcción genéricos | 2-6 años | Geometría, equilibrio, creatividad, volumen |
| Pelotas de distintos tamaños | 1-6 años | Clasificación, comparación de tamaño, coordinación |
Materiales para el aprendizaje lógico-matemático por edad
Pero, si eres papi o mami, seguramente prefieras una clasificación en función de la edad de tu peque. Con ella, te será mucho más fácil hacerte una idea de cómo cubrir sus necesidades al respecto a lo largo del tiempo.
De 0 a 6 meses

Visto lo anterior, entendemos que en la etapa de 0 a 6 meses la única vía de acceso al conocimiento es el enfoque de las matemáticas manipulativas; No existe aprendizaje sin manipulación: su inteligencia es sensoriomotriz. Así se da la iniciación a la lógica matemática.
Obviamente, no hablaremos del primer mes, pero sí, perfectamente, a partir del 3 o 4. Cuando un bebé de esta edad se queda con un juguete y suelta otro es porque lo prefiere: ha hecho una selección en base a las cualidades de los objetos.
A esta edad se trabaja con las texturas, siendo el adulto el que ofrece y moldea para que el niño haga prensiones.
Mordedores, sonajeros, peluches, móviles, peonzas, todo tipo de retales, frutas, muñecos de trapo y juguetes de plástico de diferentes consistencias (materiales manipulativos) no pueden faltar para que el peque comience a diferenciar.
De 6 a 12 meses
Es el momento de estimular la coordinación óculo-manual (que comienza a verse a partir del quinto o sexto mes), uno de los principales hitos evolutivos del bebé a esta edad. Esta oportunidad permite al bebé distinguir más atributos y de una manera más precisa.
Las piezas de construcción apilables funcionan fenomenal en este punto, ya sean cubos, anillas o pirámides. Escoge opciones que varíen en material, siendo ideales la silicona (flexible), el plástico y la madera (con cantos suaves). El niño las picará, lanzará y, al final de la etapa, conseguirá apilar algunas.
De 12 a 18 meses
En este tramo de edad se introducen las figuras geométricas básicas. Su cometido es variado, incluyendo el desarrollo de la creatividad, la lógica y la motricidad fina.
Un kit de esferas (pelotas de colores y objetos redondos similares, para comparar), cuentas grandes para ensartar, piezas de ensamble grandes y de construcción de tamaño mediano serán la base del juego del niño de un año.

De 18 a 24 meses
Los materiales con capacidad para transformarse, especialmente, los maleables como la plastilina, son muy golosos a esta edad. Con encajes se trabajarán tamaño, formas, diámetros, memoria y concentración.
De manera específica, no pueden faltar puzzles de foam, juegos de montaje con piezas más pequeñas y, por supuesto, los encajes mencionados, tanto en plástico como en madera. Con estos materiales, el juego se convierte en un reto constante: el niño se enfrenta a sus primeras situaciones de resolución de problemas (¿por qué no entra esta pieza? ¿tengo que girarla? ¿dónde encaja esto?), fundamental para su desarrollo cognitivo.
De 24 a 36 meses
Lo ideal a esta edad es trabajar la concentración a partir de la explotación de los atributos de los objetos; es por ello que la variedad es clave. Dominarán los juegos de clasificación, siendo más sencillos los de colores y comenzando a ver los de medida y peso. Tener cantidad de elementos nos permitirá trabajar con colecciones, lo cual desarrolla ampliamente la imaginación, las seriaciones, los cuantificadores básicos, la orientación espacial…
Tangram, mosaicos, dominós de madera de fichas grandes, material de construcción en plástico, cuentas ensartables pequeñas, juegos de simetría y figuras geométricas en todas sus variedades son los materiales lógico-matemáticos más importantes entre los 2 y 3 años.

A partir de 36 meses
Cuando el niño cumple los 3 años debe seguir reforzando todos los conceptos a los que ya se ha ido aproximando. Buscaremos profundizar en la reflexión, atención y lógica a partir de juegos de sociedad como tableros y cartas. Estos juegos son fundamentales para poner a prueba sus funciones ejecutivas: les obligan a esperar su turno (control), recordar las reglas (memoria de trabajo) y adaptar su estrategia si pierden (flexibilidad).
Es en este punto cuando introducimos los símbolos numéricos y podemos comenzar a mostrar los juegos para aprender matemáticas desde pequeños. Así, aunque los materiales manipulativos siguen siendo protagonistas, el pequeño debe comenzar el proceso de abstracción Este es el punte de la matemática manipulativa a la matemática adulta.
Los puzzles de asociación número-figuras, ya un poco más mayorcitos, encantan, al igual que las cajas de husos. También entran en juego, de manera más estructurada, los bloques lógicos de Dienes, los juegos de recorrido sencillos, las cartas para memorizar, la balanza y los ensartables con objetivo de seriación.

Tabla materiales para el aprendizaje lógico-matemático por edad
| Edad | Material clave | Qué desarrolla |
|---|---|---|
| 0-6 meses | Sonajeros, móviles, retales, mordedores | Coordinación sensoriomotriz, discriminación de texturas, formas y colores |
| 6-12 meses | Cubos apilables, anillas, bloques grandes de silicona o plástico | Coordinación óculo-manual, clasificación básica, exploración de tamaño y forma |
| 12-18 meses | Piezas geométricas grandes, ensartables, kit de esferas | Motricidad fina, lógica, creatividad, reconocimiento de formas y colores |
| 18-24 meses | Plastilina, arcilla, puzzles de foam, encajes, piezas de montaje | Desarrollo de memoria, concentración, tamaño, formas, resolución de problemas |
| 24-36 meses | Tangram infantil, mosaicos, dominós grandes, bloques de construcción | Clasificación por color y tamaño, medida, conteo, orientación espacial, seriación |
| 36-48 meses | Juegos de mesa simples, cartas de memoria, bloques lógicos de Dienes, cajas de husos | Pensamiento lógico, conteo, reglas básicas, turno y control, abstracción de números |
| 48-72 meses | Regletas de Cuisenaire, ábaco, geoplanos, material Montessori completo | Composición de números, cálculo mental, geometría plana y 3D, simetría, equivalencia, razonamiento lógico avanzado |
El papel del educador (y el tuyo en casa) para favorecer un pensamiento matemático temprano
Para que el niño pueda aprender de forma divertida (esencial en infantil) y natural, el adulto que lo acompaña debe estar preparado para proponer situaciones, acompañar y solucionar problemas (situaciones de aprendizaje controladas) previo dominio de ciertas técnicas y conocimiento de recursos variados.
El educador será el medio por el cual el peque obtendrá una mejora en la calidad de la aprendizaje de las matemáticas. Es el encargado de, analizando y conociendo a los peques, adaptar la realidad que los rodea, sembrado estímulos matemáticos sin olvidar, por supuesto, el concepto de globalización desde el que se aborda la educación infantil.
La base de su trabajo será el intercambio de aprendizajes para potenciar la comprensión y la reflexión. No se le da importancia a la memorización, que, en la primera infancia es realmente difícil e inútil.
Requisitos previos
Comencemos por tener en cuenta:
- Para tener éxito, como ya he comentado, el adulto que propone y acompaña debe tener ciertos conocimientos teóricos y en la aplicación de técnicas, de cara a saber qué proponer y también cómo acompañar y, de ser necesario, solucionar.
- Para ello, debemos diseñar un plan acorde a los progresos cognitivos y manipulativos del peque, que son los que determinarán su capacidad para descubrir.
- Se deben conocer las posibilidades de desarrollo del niño así como su momento en la conceptualización del pensamiento, que es muy diferente a la del adulto.
- Con una buena capacidad para observar las reacciones de los peques se pueden hacer rectificaciones precisas o aprovechar ciertas situaciones para potenciar el aprendizaje. Por supuesto, también es necesario saber cuándo abandonar la actividad.
- Por último, me encantaría recordar que los niños, en su proceso de asimilación lógico-matemática (y en todos) comenten errores. Estos son parte del aprendizaje activo, normales y necesarios. El adulto debe tener esto muy presente de cara a no corregir de manera precipitada, a cuidar su vocabulario y expresiones y, en general, a gestionar, frente al niño, esos «errores».
Es habitual que un padre tema que su hijo no sepa resolver situaciones debido a que da respuestas que pueden parecer falsas. Esto nos impulsa a hacer una corrección que lleva al peque a pensar que solo el adulto tiene la verdad y que su planteamiento es erróneo.
Ello nos hace tener que conocer y ofrecer herramientas que ayuden al niño a facilitar su autocorrección así como para fomentar el intercambio de ideas. Lo conseguimos:
- Incorporando la escucha (real) en las interacciones con nuestros peques.
- Sabiendo interpretar sus manifestaciones.
- Aprobando sus experiencias tanto al hablar como con nuestros gestos y también con nuestras acciones a posteriori.
- Ofrecer sugerencias en lugar de soluciones cerradas.

Cuando los adultos conocen todo esto y lo tienen en cuenta a lo hora de relacionarse con el peque, se convierten en los mejores recursos para trabajar matemáticas en casa. Dicho de otro modo, esto es exactamente lo que los educadores aprendemos al formarnos; ahora puedes indagar tú en ello y continuar trabajando en su aprendizaje cotidiano.
Metodología específica en el aula
Los esenciales desde los que cualquier profesional en un aula de educación infantil debe partir son los siguientes
Enseñarle a aprender
Debemos incidir y potenciar en el trabajo de autocorrección y autonomía por encima del resto. Aunque hablamos de «matemáticas», lo que buscamos en la primera infancia es que el niño será ocurrente y resolutivo, que piense, aprenda e incorpore conocimientos a situaciones diversas.
«¿Cómo lo has hecho?», «¿Cómo lo sabes?», «¿Por que has pensado en eso?», «¿Habías intentado otra cosa antes?»., ¿Por qué has juntado estas cosas?»
Tenemos que evitar dar soluciones. La salvedad se dará, en ocasiones:
- A la hora de presentar cómo funciona el juego o juguete.
- Si vemos que el niño no lo juega «correctamente» después de muchos intentos y/o le pedimos el objetivo. Estos acercamientos deben darse en diferentes días y, además, debe haber trabajado con otro material similar que le haga poder despertar esa solución y que, aún así, no lo consiga.
- Si tras muchos intentos el niño se frustra y está a punto de abandonar, podemos ofrecer un andamiaje o pequeña pista para que desbloquee la situación, pero sin resolverlo todo por él.
En lugar de responder, formularemos otras preguntas que sirvan para que el niño piense en soluciones alternativas o en reintentar sus acciones.
La estimulación del razonamiento (pensamiento y curiosidad) es mucho más fructífero que darle la solución. Es, exactamente, como dar un pez o enseñar a pescar. Nuestro objetivo es motivar su anticipación y participación.
Cuando diseñamos una actividad, esta debe convertirse en una herramienta de estructuración del pensamiento lógico-matemático. Esto les ayuda a ser lógicos y resolutivos en general, lo cual es mucho mejor que ponerles frente a una actividad en específico y que sólo sepan el resultado concreto de esa. El verdadero aprendizaje lógico supone que
Trabajar a partir de los intereses
Conseguir aprendizajes surgidos de necesidades e intereses es más sencillo, más natural y vuelve a los peques partícipes de sus adquisiciones. Esto es esencial para que el aprendizaje sea efectivo y también ayuda a reforzar su autoimagen positiva, la seguridad en sí mismos y, con ello, su disposición a seguir resolviendo de manera genuina.
Desarrollo de hábitos

Debemos dar conocer y practicar ciertos hábitos de trabajo que se terminarán convirtiendo en recursos que les permitan desarrollar una metodología propia. Algunos son el uso y respeto del material, la propia autonomía en el trabajo, la escucha y la atención…
Ambientar es tan importante como el resto
La motivación del pequeño no viene dada solamente por la novedad o por sus intereses. Un ambiente favorable, que invite a la acción sin perder la vertiente afectiva y personal es igual de importante.
El adulto como acompañante
No solo debemos proveer. El niño debe tenernos a su lado, presentes, pero sin interceder, entorpecer o realizar cualquier acción que cambie la intención de pequeño para con el juego. Tenemos que acompañar hacia el propio razonamiento. Lo hacemos:
- Proponiendo una elección del material matemático que ya hemos visto, ajustado a edad, intereses y objetivos. Este debe posibilitar la de la acción en la vertiente del descubrimiento pero también en la lúdica.
- Encontrando actividades interesantes y retadoras en función del desarrollo coginitivo del pequeñín. Se debe valorar que exista reto, diversión, aprendizaje y deleite de lo resulto al mismo tiempo; que la actividad esté equilibrada.
En definitiva, el impulso del razonamiento lógico en la infancia no depende tanto del tipo de objeto ni de las operaciones que los profesionales conocemos, sino de la calidad de la mediación educativa que el adulto ofrece al acompañar el juego. Así, la educación en el hogar de estas destrezas resulta realmente sencilla sin necesidad de ser expertos en infancia.
En resumen: las matemáticas infantiles están en la vida, no en las fichas
Como hemos visto a lo largo de este triunvirato de posts, las matemáticas en la primera infancia no son una asignatura, son una lente a través de la cual los niños descubren el mundo.
No se trata de sentarles a rellenar fichas de sumas, sino de ofrecerles una cesta de pinzas para clasificar, de dejarles que se manchen cocinando y midiendo harina, de poner a su alcance unos bloques lógicos y, sobre todo, de estar a su lado.
Tu papel no es el de juez que dice si algo está bien» o mal, sino el de un guía curioso que pregunta «¿Y qué pasaría si…?» o «¿Cómo has logrado que esa torre no se caiga?».
Con una metodología basada en el juego y la vida cotidiana, materiales ricos (que a menudo ya tienes en casa) y tu acompañamiento paciente, estarás construyendo los cimientos más sólidos posibles para su pensamiento lógico. Y lo mejor de todo: disfrutaréis juntos del proceso.
FAQ sobre los recursos para enseñar conceptos lógico-matemáticos
¿Te animas a empezar a mirar vuestro día a día con «gafas matemáticas»?¡Te leo en los comentarios!
