Índice del artículo
La primera consulta en pediatría tras el parto siempre tiene como protagonistas las mismas preguntas. ¿Es normal que un recién nacido haga tanta caca, que tenga granos o que vomite todo el tiempo?¿Pasa algo sí…?¿Por qué no para de…? Por supuesto, todo esto viene dado porque el bebé, en estos poquitos días, hace cosas que no nos cuadran o que, como poco, no nos esperamos, y, claro, nos preocupamos.
También puede que estés leyendo esto porque tu amiga/hermana/cuñada/vecina recién parida te haya contado lo «particular» que es su recién nacido y tú, embarazadísima, te hayas asustado, tengas curiosidad o, simplemente, quieras constatarlo.
Sea como sea, hoy te voy a contar qué ocurre con todas esas cosas que le pasan a los bebés recién venidos al mundo, contándote si es normal o no que no puedan hacer caca o que la haga de colores raros, que parezca un cochinito haciendo ruidos y muchas más cosas. Y, bien importante, te descubro el motivo de todo lo normal y de lo que no lo es tanto, para que sepas, de verdad, qué le ocurre y qué no a un niño recién nacido cuando llega a casa.
Consultas frecuentes sobre si algo es normal en un recién nacido
El comportamiento del recién nacido puede resultar desconcertante, para mucho y para poco. Hay padres que esperan mucho más, que sienten que el niño «no hace nada». Del lado contrario están los que se sorprenden de cada cosa que ocurre alrededor del bebé. ¿Qué está bien y qué está mal?¿Cómo es un recién nacido «normal»?
¿Es normal que un recién nacido haga ruidos por la noche?
Totalmente. A tu hijo no le pasa nada y, ni qué decir tiene, no «se pone peor» por la noche, porque no hay nada que empeorar. Si lo escuchas a esa hora es porque reina el silencio en casa y fuera de ella; todo se te hace más sonoro.
Lo normal o esperable
- El bebé hace ruidos como cerdito, parecidos a ronquidos o soplidos.

- También emite como perrito, quejidos o gruñidos suaves.
- Tampoco te debería extrañar que el pequeño presente respiración irregular, con períodos rápidos y/o pausas cortas de 5 segundos como mucho.
- Los suspiros profundos son son cosas normales en recién nacidos como también lo son en niño y adultos. Sólo son bocanadas de aire que damos.
- Los sonidos de esfuerzo también son comunes.
- Ruido húmedo o burbujeante momentáneo.
- Los bebés pueden tener sobresaltos, que aparecen como inspiraciones rápidas y cortas.
¿Por qué ocurre esto?¿Por qué mi bebé hace ruidos raros?
Los motivos para los diferentes ruidos nocturnos del bebé cuando duerme son:
- A veces, el niño simplemente emite un sonido por accidente, es capaz de replicarlo y lo hace porque le da curiosidad y le gusta volver a escucharlo.
- Otras veces puede ocurrir que se le reseque la nariz y comience a inspirar con más fuerza.
- Sus fosas, más estrechas, son menos capaces de gestionar el moco u otros residuos.

- El sistema nervioso no sabe coordinar la respiración perfectamente.
- Hay veces que lo que oímos es, directamente, una queja, venida, generalmente, porque el sistema intestinal, inmaduro, trabaja en la última digestión y le molesta. O puede que, simplemente, lo que escuchamos sean esos órganos trabajar.
- También es habitual que, al estar tumbado, algún resto de leche suba hacia la parte alta de la garganta y burbujee un instante.
- En otras ocasiones, el niño simplemente se encuentra en REM, una de las fases del sueño infantil, destacable por ser muy activa.
Lo que NO es normal
- El niño no debe producir estridores, que son resultado de silbidos, los cuales aparecen por padecimiento de enfermedades respiratorias con asma, bronquitis o bronquiolitis.
- La respiración acelerada cuando resulta trabajosa. Te darás cuenta porque es más duradera y ves que al niño se le marcan o hunden las costillas y/o que bombea la parte alta del estómago con la respiración.
- Las pausas respiratorias largas.
- Cualquier sonido que se acompañe por coloración azulada en la cara o rodeando los labios.
Si tu bebé se mueve, respira sin esfuerzo, hace buenas tomas y está despierto a ratos, esos ruidos nocturnos no solo son normales: son una señal de que su cuerpo está aprendiendo a funcionar.
Respiración normal recién nacido
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Ruidos tipo cerdito, ronquidos, soplidos | Fosas nasales muy estrechas que gestionan peor el moco | Estridores (silbidos claros al respirar) |
| Sonidos como perrito, quejidos o gruñidos suaves | Sonidos emitidos por accidente y repetidos por curiosidad | Respiración acelerada y trabajosa con hundimiento de costillas |
| Respiración irregular con periodos rápidos o pausas cortas (máx. 5 s) | Sistema nervioso inmaduro que aún no coordina la respiración | Pausas respiratorias largas |
| Suspiros profundos | Ajuste natural de la respiración, igual que en adultos | Cualquier sonido acompañado de coloración azulada (labios o cara) |
| Sonidos de esfuerzo | Tránsito intestinal inmaduro que genera molestias nocturnas | |
| Ruido húmedo o burbujeante momentáneo | Restos de leche que suben un instante a la garganta | |
| Inspiraciones rápidas y cortas (sobresaltos) | Fase REM del sueño, muy activa en bebés |
¿Es normal que mi recién nacido haga mucha caca?¿Y qué esté estreñido?
La caca del recién nacido asusta un poco. Estamos acostumbrados a cambiar pañales a niños pequeños con unas deposiciones «normales» y, si nadie nos avisa, nos puede chocar; Los colores, la textura y la frecuencia no se parecen en nada a lo que hayamos podido ver.
Lo normal o esperable
- Color de la caca
Los colores normales de la caca del recién nacido son, en este orden:
- Meconio oscuro, verde o tirando a negro, alquitranado. Lo verás hasta el día 3.
- Caca verde oliva. Conforme el intestino se limpia, el excremento se va aclarando.
- Caca amarilla mostaza si das pecho. Cambia a algo más verdecillo, en ocasiones. Si no es por mucho tiempo, ¡perfecto!
- Si das leche de fórmula, la caca de tu bebé deberá ser amarillo oscurito tirando a marroncete.
- Frecuencia
Por otro lado, los primeros días no es de extrañar que el niño haga caca MUCHAS veces. Los hay que, incluso, cagan cada vez que comen, como los pájaros.
Pero, curiosamente, también puede ocurrir que el niño no haga caca en unos pocos días. No es tan normal, ni es esperable en un bebé que acaba de nacer pero puede pasar.

- Evento curioso: Disquecia del lactante
¿Has visto que tu hijo aprieta pero no hace caca? Esto también es totalmente normal. Puede ponerse rojo, gruñir y, en general, mostrar signos de esfuerzo notable, pero no manchan el pañal.
¿Por qué ocurre esto?
- ¿Por qué hace mucha caca un recién nacido?
- Parte de las excreciones son residuos que aún mantiene de cuando estaba en tu barriguita.
- Por otro lado, también debe adaptarse a la leche; piensa que antes comía otras cosas.
- Además, la leche materna es estimulante para el tracto, con lo que los niños a los que se les da pecho es normal que todavía caguen más.
- Entonces, ¿por qué puede estar más de un día sin hacer?
En el caso de lactancia materna, la leche de mamá se digiere casi toda, siendo muy poco residual. Habrá niños que tarden más en acumular residuo suficiente.
- ¿Por qué mi bebé recién nacido no hace caca cuando empuja?
Lo que ocurre es que su sistema digestivo aún es inmaduro; no coordina los músculos y lo que hace es pujar sin control pero sin abrir el esfínter, necesario para expulsar el excremento. En lugar de ello, lo que hace es lo contrario, aprieta hacia adentro.
- ¿Por qué cambia el color de la caca de los niños?
Ver cacas de colores cada día no es más que la muestra de cómo el niño se va limpiando por dentro de los residuos propios de su estancia en el útero y pasa a tomar alimentos con una composición diferente.
Lo que NO es normal
- Colores anormales:
- Caca pálida y masillosa es síntoma de problema biliar.
- Caca negra (no meconio). Es signo de sangre digerida.
- Heces rojas. Prácticamente seguro que llevan sangre.
- Ningún excremento en 48 horas durante la primera semana.
- Abdomen hinchado persistentemente.
- Barriga dura o con gran distensión.
- Sangrado anal.
- Rechazo de las tomas.
- Pérdida de peso (más allá de la que se produce los días que estamos en el hospital tras dar a luz).
- Vómito verde.
Tabla resumen normalidad cacas bebé
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Meconio oscuro, verde o casi negro los primeros 3 días | Restos acumulados durante la vida intrauterina | Caca pálida o masillosa (posible problema biliar) |
| Caca verde oliva conforme el intestino se limpia | Eliminación progresiva de residuos del útero | Caca negra que no sea meconio (sangre digerida) |
| Caca amarilla mostaza (lactancia materna) o amarilla-marrón (fórmula) | Adaptación del intestino a la leche | Heces rojas (sangre evidente) |
| Hacer caca muchas veces al día, incluso en cada toma | La leche materna estimula mucho el tránsito | Nada de caca en 48 h durante la primera semana |
| Pueden pasar 1–2 días sin hacer (menos habitual en recién nacidos, pero posible) | La leche materna se digiere casi por completo y deja poco residuo | Abdomen hinchado de forma persistente |
| Apretar, ponerse rojo y no manchar el pañal (disquecia del lactante) | Inmadurez: no coordinan pujo y apertura del esfínter | Barriga muy dura o distendida |
| Cambios frecuentes de color (del verde al amarillo) | Limpieza interna y cambio de tipo de alimento | Sangrado anal |
| Rechazo de las tomas | ||
| Pérdida de peso más allá de lo esperado tras el parto | ||
| Vómito verde |
¿Es normal que mi bebé vomite?
Los peques a veces expulsan tanta leche al poquito de comer que realmente parece preocupante. Yo recuerdo haber visto a mi hijo con su cabeza bañada, toda alrededor, sin exagerar. Nos preguntamos si es que la leche es mala, si no le sienta bien, si es intolerante… Y, obviamente, ningún padre va a considerar que ese estado sea positivo, por lo que es normal preocuparse.
Lo normal o esperable
- Regurgitaciones hasta en más o menos la mitad de las tomas.
- Las expulsiones van disminuyendo con el transcurrir de las semanas.
- El bebé no muestra disgusto al regurgitar. Las expulsiones son tranquilas, puede que incluso veas que tu peque sonríe o que está totalmente normal, a sus cosas, mirando un juguete o cómo mueves las manos (no le duele nada).
- Puede regurgitar incluso dormido y sin despertarse.

¿Por qué ocurre esto?
Durante la ingesta de alimentos, el esfínter esofágico interior se cierra para que la comida no vuelve hacia fuera. De nuevo, en los bebés, esa compuerta es muy blanda y no funciona a la perfección, con lo que es fácil que la leche, conforme baje, vuelva a subir. Con ello, tenemos que este reflujo es fisiológico, normal en esa edad.
Además, al ser el alimento únicamente leche, líquida, al estómago le resulta muy sencillo empujarla. Verás que cuando comiences a introducir alimentos, los reflujos desaparecen rápido.
No olvidemos que si hay mal agarre, el estómago, tan pequeño como es en un bebé, se llena enseguida, y si el aire no sube (que es lo normal), lo hará la leche.
Lo que NO es normal: vómitos normales vs patológicos en recién nacidos
En principio, no es preocupante que un bebé vomite mucho. Pero, maticemos.
- El vómito sale con fuerza (se proyecta). Esto es síntoma de que el sistema digestivo está rechazando el alimento.
- La regurgitación tiene un color diferente al de la leche. Recordemos que una regurgitación es de leche sin digerir, no debería transformarse.
- La expulsión parece contener algo que no es leche (textura elástica, grumosa, etc)
- También si huele mal.
- Tu bebé muestra molestia o llora cuando expulsa.
- Llora a menudo, sin relación con la toma.
- La cantidad o frecuencia aumentan progresivamente.
- El niño está decaído.
- Presenta fiebre.
- Moja pocos pañales o la ganancia de peso es pobre.
- Durante el transcurrir de los meses, hasta que el niño coma cereales y fruta, los tejidos habrán mejorado su tono y las células realizarán mejor sus funciones. Así, una mejora evidente sería lo razonable. Si el bebé regurgita todo el tiempo tras llevar semanas comiendo sólidos, debes acudir a pediatría.
- Vigila también si con las tomas arquea la espalda o niega hacerla.
- Tiene afecciones en la piel o las mucosas de la boca.
¿Es habitual que al recién nacido se le rompan las uñas?
Las unas de un recién nacido son muy finas y blandas y, por tanto, frágiles. Además, seguro que ya has descubierto que crecen rapidísimo, por lo que cortarlas pronto es lo mejor.
Lo normal o esperable
Las uñas de los bebés son demasiado finas y blanditas. Además, se quedan muy pegadas al dedo, resultando muy difícil cortarlas con tijera.
No ocurrirá absolutamente nada si se le rompen durante las primeras semanas (es de esperar) o si no se las cortas. El único problema con el que te puedes topar (y que todos vivimos, creo yo) es que conforme se muevan, se arañarán la carita.

Mi mejor consejo es que uses limas para bebés (de cristal). Son suaves pero firmes y muy efectivas. Pulen sin rasgar y sin agarrarse demasiado a la uña, con lo que no hay que conseguir una fuerte fricción para que limen.
¿Por qué ocurre esto?
Atendiendo a las leyes del desarrollo humano, la maduración de las uñas es algo que se produce muy tarde.
Primero se forman y especializan los órganos vitales, lo esencial para poder sobrevivir. Además, el desarrollo se da de cabeza a pies y desde la columna hacia las extremidades.
Así, las uñitas no son, en absoluto, una prioridad en el desarrollo, con lo que las células encargadas de fortalecerlas y mantenerlas se especializarán muy tarde.
Lo que NO es normal
Que una uña se rompa de forma aislada por movimientos del bebé sí es normal. Pero debes vigilar si ocurre algo de lo siguiente:
- Sí sería extraño si ocurre al tocárselas, por ejemplo, si le estás masajeando en círculos y se desprende toda o una parte.
- Tampoco es normal que cambien de color. El niño sólo se alimenta y se hidrata con leche; no tiene sentido que sus uñas amarilleen o se pongan más blancas o azulonas. Si esto ocurre, acude a atención pediátrica.
- Los pliegues unguales no deben inflamarse ni enrojecerse (salvo por trauma).
- Engrosamiento, dureza extrema o crecimiento en forma de cuchara, que son ejemplo claro de un trastorno en la queratinización.
- Fragilidad exagerada que no mejora con el transcurrir de las semanas.
- Dolor al tacto.
- Calor local.
- Movimientos espasmódicos de manos.
- Mal olor y/o supuración.
Tabla resumen normalidad uñas recién nacido
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Uñas muy finas, blandas y frágiles en las primeras semanas | La maduración de las uñas es tardía en el desarrollo humano | Que una uña se desprenda al tocarlas suavemente (por ejemplo, durante un masaje) |
| Uñas pegadas al dedo, difíciles de cortar con tijera | El cuerpo prioriza órganos vitales y funciones esenciales antes que estructuras como uñas | Cambios de color: amarillentas, muy blancas o azuladas |
| Que se rompan puntualmente por el movimiento del bebé | Las células que fortalecen las uñas se especializan muy tarde | Inflamación o enrojecimiento de los pliegues ungueales sin traumatismo |
| Arañazos en la cara por movimientos descoordinados | Inmadurez motriz normal del recién nacido | Engrosamiento, dureza excesiva o forma de cuchara |
| Poder limarlas mejor que cortarlas (limas de cristal recomendadas) | Las uñas finas se pulen mejor que se cortan | Fragilidad exagerada que no mejora con las semanas |
| Dolor al tacto | ||
| Calor local | ||
| Movimientos espasmódicos de manos | ||
| Mal olor o supuración |
¿Es normal que los bebés tengan granos (u otras alteraciones de la piel?
Estas alteraciones no se presentan en absolutamente todos los recién llegados al mundo pero es muy habitual ver cuadros de dermis alterada.
Lo normal o esperable
- Acné del recién nacido, ¿normal o no?
Esos granitos que han aflorado repentinamente en su rostro (y puede que en otras partes) es lo que comúnmente se conoce como «acné del recién nacido», pero cuyo nombre es exantema del recién nacido. Son transparentes o blancuzcos y, en ocasiones, rodeados de rojo muy suave. Si lo hacen, aparecen entre los días 3 y 7 de vida.
Sin embargo, no presentan inflamación ni puntas o pus y no duelen. Dicho de otro modo, no es una espinilla o un grano dado por sebo, empujes de folículos, problemas hormonales… (de los que todos conocemos, vaya).
- Peeling de piel bebé recién nacido

La descamación fisiológica puede coexistir con el exantema, pues emerge entre los días 2 y 5.
Las zonas más propensas son abdomen, tronco, manos y pies, que se pelan, y mucho.
- Pérdida vello recién nacido
Muchos niños presentan un vello muy finito en zonas como las orejas, los brazos, los hombros o incluso la espalda.
De por sí, muchos padres me preguntan si es normal, y sí, lo es, por completo. El lanugo aparece para ayudar al vérnix caseoso proteger la piel sensible del feto, aún dentro del útero.
Ocurre cuando este es prematuro (comienza a formarse a partir de la semana 20 de gestación) pero también si, en las últimas semanas, flota meconio a su alrededor, si la bolsa se rompe pero no se produce el parto y por algunos otros motivos que pueden, sencillamente, facilitar que el niño coja una infección.
- Grasa blanca en la piel
Algunos niño tienen una capita de grasilla untuosa blanca o grisácea en la piel, la cual permanece tras el parto (no aparece después).
Esta tiene una función protectora, hidratante y antibacteriana. Se forma para proteger al bebé, como ya hemos mencionado en el punto anterior, de situaciones como rotura de bolsa, tapón contaminado, contacto con meconio, etc.
- Milia
Estos son unos pequeños bultitos de queratina que se presentan en el rostro (barbilla, nariz y mejillas) en color perlado.

- Milium sebáceo
Son brotes de granitos muy pero que muy pequeños, generalmente transparentes pero que podrían verse también algo rojizos. Aparecen en pliegues y otras zonas de mayor sudoración.
- Cutis marmorata recién nacido
El niño presenta manchas moradas o rosadas en forma de red que se hacen más evidentes cuando se expone a bajas temperaturas.
No es muy común pero su aparición generalmente no supone nada negativo ni digno de atención.
- Eritema tóxico neonatal
Son manchas rojizas con un punto minúsculo blanco en el centro con posible presencia intermitente (que es lo que más asusta). El fenómeno es inflamatorio benigno.
¿Por qué ocurre esto?
En general, nos encontramos con que esta piel es inmadura, muy reactiva y se está adaptando al ambiente exterior, por lo que es totalmente esperable que descubramos cambios normales de la piel del recién nacido, los cuales resultan llamativos durante las primeras semanas.
Sin embargo, cada cuadro tiene una causa más específica.
- Acné neonatal. La mamá transfiere material hormonal al peque. Desaparece en un par de semanas.
- Descamación. La piel debe adaptarse al aire seco así como a la pérdida del líquido uterino.
- Caída del lanugo. Tras días o semanas de nacido, el bebé pierde esta capa de protección, pues ya no hace falta (la piel ha madurado). En otras ocasiones esto ocurre, simplemente, antes de nacer, por eso el niño «no lo tiene». También debe desaparecer para dejar espacio al vello definitivo.
- Vérnix caseoso. La grasa, que aparece antes de nacer, puede mantenerse bien porque sigue haciendo falta, bien porque, simplemente, en el trabajo de parto no se ha retirado (no ha hecho falta empujar mucho y no se ha «frotado», habia mucha y aún quedan restos, etc). Como sigue siendo beneficioso, los parteros ya no la suelen retirar y se termina absorbiendo.
- Milia. Las glándulas acumulan material (queratina en este caso) porque la dermis no funciona bien, con canales de liberación de células sin abrir por completo. Conforme esta se adapte al medio externo, el residuo irá desprendiéndose, exudado por los poros.
- Milium sebáceo. De nuevo, damos con un cuadro de inmadurez, en este caso, de las glándulas sudoríparas.
- Cutis marmorata. Se trata de la evidencia de una vasomotricidad inmadura, por irregularidad en la contracción y/o dilatación de los vasos.
- Eritema. Se da por como reflejo de un sistema inmune con baja respuesta y una piel inmadura y reactiva. Conforme pasan los días y el cuerpecito del bebé se acostumbra a este nuevo medio, la presencia de eritema de reduce hasta que desaparecen por completo.
Lo que NO es normal
- Cutis marmorata (o similar) que no desaparece al calentar al bebé; el frotado debería normalizar la vasomotricidad. También si es un cuadro muy intenso y persiste (hablaríamos de Cutis marmorata telangiectásico congénito o si se presenta con otros síntomas como olor, dificultad respiratoria…

- Granos infectados. Las bultosidades que hemos visto, más grandes o más pequeñas, nunca duelen, no tienen pus, no se inflaman ni tampoco se abren.
- Descamación reactiva. Si la piel descamada se pega, es amarillenta y/o gruesa ya no es descamación normal sino algún tipo de dermatitis (posiblemente, seborréica) que requerirá de tratamiento.
- Lesiones dérmicas dolorosas. Nunca deben doler, sin excepción, las lesiones normales de la piel del recién nacido.
- Brotes vivos. Las lesiones no deben multiplicarse ni extenderse a zonas diferentes de las mencionadas.
- Presencia de ampollas o úlceras. Estas no son normales y requieren revisión ya sea que aparezcan sin más como que sean efecto futuro de otras lesiones dérmicas previas.
- Coloración dérmica azulada, morada (excepto en cutis marmorata) o pálida.
- Ausencia de mejora tras semanas.
- Aparición de otros síntomas como fiebre, llano excesivo, mala alimentación o decaimiento.
Tabla resumen alteraciones de la piel normales en recién nacidos
| Alteración / Lo normal | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Acné neonatal. Granitos blancos o transparentes en mejillas, frente y nariz. No duelen ni supuran. | Transferencia de hormonas maternas y adaptación de la piel a ambiente exterior. | Granitos que supuran, se inflaman, duelen o se extienden fuera de la zona típica. |
| Descamación fisiológica. Piel que se pela entre los días 2 y 5, sobre todo en abdomen, tronco, manos y pies. | Adaptación al aire seco y pérdida del líquido amniótico. | Piel gruesa, amarillenta, pegajosa o con costras; posible dermatitis. |
| Lanugo. Vello fino en orejas, brazos, hombros o espalda. | Protege la piel y ayuda al vérnix caseoso; aparece desde la semana 20 de gestación. | Persistencia extrema con otras alteraciones o caída incompleta asociada a inflamación o infección. |
| Vérnix caseoso. Capa blanca y untuosa que recubre la piel al nacer. | Protege la piel, hidrata y actúa como barrera antibacteriana. | Presencia de pus o mal olor, signos de infección. |
| Milia. Pequeños puntitos blancos perlados en nariz, barbilla y mejillas. | Acumulación de queratina por inmadurez de los folículos pilosos. | Lesiones inflamadas, supurantes o dolorosas. |
| Milium sebáceo. Microgranitos transparentes o rojizos en pliegues o zonas de sudoración. | Inmadurez de las glándulas sudoríparas. | Brotes inflamados, dolorosos, supurantes o extensos fuera de las zonas típicas. |
| Cutis marmorata. Manchas moradas o rosadas en forma de red, más evidentes con frío. | Vasomotricidad inmadura de los vasos sanguíneos. | No desaparece al calentar al bebé, muy intenso o acompañado de dificultad respiratoria, mal color o decaimiento. |
| Eritema tóxico neonatal. Manchas rojizas con un puntito blanco central. | Reacción inflamatoria benigna de la piel inmadura y sistema inmune incipiente. | Persistencia prolongada, lesiones dolorosas, supurantes o asociadas a fiebre o mal estado general. |
En definitiva
Ver granitos en la piel del recién nacido es normal si corresponden a la descripción que hemos ido describiendo. Tampoco es de extrañar que, como hemos dicho, el niño cambie o pierda su vello, que se descame o que tenga una película fina de grasita (entre otras cosas) si, después, su aspecto es el que corresponde a una persona sana.
¿Los estornudos continuos son normales en bebés?
Los estornudos, adorables en bebés, son un tipo de movimiento reflejo, un mecanismo de defensa que tenemos para evitar que contaminantes o irritantes contacten con nuestros órganos internos.
Lo normal o esperable
- El recién nacido estornuda mucho. Puedes escucharlo varias veces al día e incluso a ráfagas.
- Será más común tras mamar, cuando le cambias la ropita o al despertar.
- El estornudo puede acompañarse de un poco de ruido nasal, pues las fosas están inmaduras y no gestionan del todo bien el estornudo, con su correspondiente aire rápido, partículas rozando, etc.
¿Por qué ocurre esto?
El estornudo, en bebés, es simplemente un reflejo para despejar la nariz, no un signo de infección. El cuerpo necesita protegerse, y lo vemos mucho más en bebés recién nacidos porque:
- Su nariz debe aprender a regular la humedad y a limpiar las secreciones.

- Las fosas, tan estrechas, se obstruyen enseguida y el estornudo ayuda a desalojarlas.
- También se estornuda si un poco de leche alcanza la zona.
- El sistema nervioso responde de forma más exagerada a cualquier estímulo.
- También puede darse el fenómeno de estornudo reflejo fótico, al ocurrir un cambio repentino en la cantidad de luz o en la temperatura.
Lo que NO es normal
Aunque el estornudo en bebés no significa nada malo, debemos vigilar que no esté acompañado de otras señales. ¿Cuáles?
- Moco persistente con color o muy espeso.
- Fiebre.
- Signos propios de dificultad respiratoria, como aleteo nasal o costillas marcadas.
- Sibilancias o quejidos.
Tabla resumen estornudos en bebés recién nacidos
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Estornudos frecuentes varias veces al día, incluso en ráfagas | El estornudo es un reflejo para despejar la nariz, no un signo de infección | Moco persistente con color o muy espeso |
| Estornudos tras mamar, al cambiar la ropita o al despertar | La nariz debe aprender a regular humedad y manejar secreciones | Fiebre |
| Estornudo acompañado de ruidito nasal por fosas estrechas e inmaduras | Las fosas se obstruyen enseguida y el estornudo ayuda a desatascar | Signos de dificultad respiratoria: aleteo nasal, hundimiento de costillas |
| Estornudos si un poquito de leche llega a la zona nasal | El sistema nervioso reacciona de forma más intensa a pequeños estímulos | Sibilancias |
| Estornudo por reflejo fótico (cambio brusco de luz o temperatura) | Quejidos continuos al respirar |
¿Es normal que el bebé no eche los gases después de la toma?
Tenemos totalmente interiorizado que hay que sacarle los gases al bebé para que no sufra cólicos, con lo que es normal preguntarse qué hacer o si es preocupante cuando no pasa.
Lo normal o esperable
Es tan normal que eructe al terminar (y facilitárselo con un traqueteo), que lo haga antes, durante la toma, o que tarde un poquito más, una vez se asiente bien la leche. Las tres opciones son exactamente igual de válidas. Si ves que tarda, ponlo en su hamaca e incorpóralo un poco, sin menearlo hasta no poder más (como hacemos a veces, que no paramos de insistir)
Hay otras veces en las que el niño no necesita hacerlo, digiere bien la leche y fin de la historia.
¿Por qué ocurre esto?
Cuando un bebé no eructa es porque no lo necesita.
- Puede haber tragado poco aire. Las propias particularidades el niño, un buen agarre y los biberones con sistemas anticólicos ayudan a ello.

- A veces ocurre que el aire sube rápidamente y sale sin que nos demos cuenta, mientras el peque sigue comiendo.
- Otras, se va directamente al intestino.
- En ocasiones no es que el niño no eructe sino que lo hace de manera silenciosa. Así, no nos damos cuenta.
Lo que NO es normal
- Llanto intenso en la toma o pocos minutos después. Si mejora tumbándolo boca abajo o al eructar, claramente sufre de algún problema relacionado que se debe consultar.
- El niño se muestra rígido o incómodo o arquea la espalda al terminar de comer.
- Vomita mucho, a menudo o lo hace en proyectil.
- Hinchazón abdominal mantenida.
- Quejas para comer, pausas muy largas, desenganche rápido o rechazo.
- Atragantamientos repetidos.
- Ruido al comer.
Tabla resumen gases en lactantes
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Puede eructar al terminar, durante la toma o unos minutos después; todas las opciones son válidas | Si no eructa, simplemente no lo necesita | Llanto intenso durante la toma o justo después |
| A veces tarda un poco más y basta con incorporarlo suavemente sin agitarlo | Puede haber tragado poco aire gracias a un buen agarre o sistemas anticólicos | Rigidez, incomodidad o arqueo de espalda al terminar |
| Puede no eructar porque digiere bien la leche y ahí acaba el proceso | El aire puede salir de manera silenciosa sin que lo percibamos | Vómitos frecuentes o en proyectil |
| Otras veces el aire se desplaza al intestino sin causar molestias | El aire puede ascender y salir mientras sigue comiendo | Hinchazón abdominal mantenida |
| Rechazo de la toma, pausas largas o desenganche constante | ||
| Atragantamientos repetidos | ||
| Ruidos anómalos al comer |
¿Es normal que el recién nacido no quiera comer a su hora?
El tema del tiempo entre tomas es bastante peliagudo. Hay partidarios de poner al recién nacido, como mucho, cada tres horas a comer y otros tantos que piensan que no debes mirar tanto el reloj ni ser tan insistente. Entonces, ¿a quién hacer caso?
Lo normal o esperable
Es tan normal que el niño se coja al pecho cuando lo pongas (ya sea » a su hora» o a cualquier otra, como que no.
Los bebés no funcionan por horarios rígidos y, durante los primeros días, se regulan más por sensaciones internas que por patrones predecibles.
¿Por qué ocurre esto?
- El bebé no busca solo alimento. También busca contacto, calor y consuelo. A veces se engancha al pecho por necesidad afectiva y no por hambre. Si ha comido un poco antes “por cariño”, es lógico que, llegada “su hora”, no tenga hambre real.

- Cada bebé tiene un ritmo distinto. Algunos comen cada 2–3 horas; otros, cada 3–4. También vemos cómo otros hacen racimos de tomas seguidas y luego descansan más tiempo.
- La cantidad previa influye. Si en la toma anterior comió más, tardará más en volver a tener hambre. Si comió menos, pedirá antes.
- El día y la noche también afectan. Por la noche muchos bebés espacian más; durante el día pueden ser más caóticos o distraerse más.
- La inmadurez digestiva influye. A veces el bebé se siente “lleno” o incómodo por un rato y eso reduce el deseo de comer temporalmente. Seguramente coma poco en ese momento y, cuando se encuentre mejor, pida, aunque haya pasado poco tiempo (o bien, comerá un montón de cantidad).
Lo que NO es normal
- Rechazo persistente de varias tomas seguidas.
- Dificultad activa para alimentarse. Se pelea con el pecho o biberón, llora al iniciar la toma, parece dolorido o incómodo, se para a mitad durante demasiado tiempo.
- Somnolencia excesiva que impide comer (no solo sueño normal de recién nacido).
- Disminución clara de pañales mojados o parece orinar menos de lo habitual. Ojo porque conforme el niño crece necesita menos cambios; ¡no debemos confundir esto!
- Pérdida de peso continuada o no recuperación esperada tras los primeros días (esto lo valora el profesional sanitario).
- Coloración anormal (muy pálido, amarillento intenso, tono grisáceo o azul alrededor de la boca).
- Vómitos repetidos, especialmente si son muy abundantes o dificultan la alimentación.
- Decaimiento o desinterés general. El bebé no solo no quiere comer, sino que no reacciona como siempre.
Tabla normalidad en las tomas del bebé
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Puede comer “a su hora”, antes o después; no sigue un horario rígido | El bebé no busca solo alimento: también contacto, calor y consuelo | Rechazo persistente de varias tomas seguidas |
| Puede no querer comer si antes tomó un poco “por cariño” | Cada bebé tiene un ritmo distinto: algunos comen cada 2–3 h, otros cada 3–4, otros hacen racimos | Dificultad activa para alimentarse: se pelea, llora o interrumpe la toma de forma marcada |
| Variabilidad normal según el día: algunos días pide más, otros menos | La cantidad previa influye: si comió más, tardará más en tener hambre | Somnolencia excesiva que impide comer |
| Por la noche pueden espaciar más; durante el día pueden distraerse o mostrarse caóticos | El ritmo depende también del sueño y la vigilia | Menor cantidad de pañales mojados sin explicación por crecimiento |
| Puede mostrarse lleno temporalmente si su digestión es inmadura | Momentos de “falsa saciedad”: se siente incómodo un rato, luego vuelve a pedir | Pérdida de peso continuada o falta de recuperación tras los primeros días |
| Cambios anómalos de coloración (muy pálido, amarillento intenso, grisáceo o azul alrededor de la boca) | ||
| Vómitos repetidos o muy abundantes | ||
| Decaimiento o falta de reacción habitual |
No sé si es bueno que se chupe tanto los puños un recién nacido. ¿Es normal?¿Pasa algo?¿Se los saco de la boca?
Es una imagen adorable pero, ¿esconde algo más?¿Deberías preocuparte si ves a tu hijo comiéndose los puñitos a menudo?
Lo normal o esperable
Que tu hijo se chupe las manitas no es más que un signo de que todo va bien. Este gesto obedece al reflejo de succión, instintivo en los mamíferos, que siempre que perciben algo calentito cercano a la boca, lo succionan, por si fuese alimento.
Además, es una de las pocas formas que tiene de explorar el mundo y de consolarse por sí mismo. Recordemos que sus sentidos aún tienen que desarrollarse y es precisamente con el gusto y con el tacto con los que más se defienden los bebés pequeñitos. Además, sentir el calor es placentero y tiene un efecto calmante y el hecho de conseguir sentir aporta seguridad.

¿Por qué ocurre esto?
- El reflejo de succión es cuando más activo está durante los primeros meses de vida.
- La boda es una herramienta explorativa: no queda de otra más que usarla tanto como sea posible. Recordemos que, tan pequeños, poco más pueden hacer.
Lo que NO es normal
Aunque sería muy extraño, vigila lo siguiente:
- Piel demasiado irritada (por exceso de humedad). Indicaría que, claramente, hay una succión patológica.
- Molestia evidente. Si al llevarse la mano a la boca la retira rápidamente o llora o notas incomodidad al tocarle.
- El niño tiene dificultad para agarrarse al pecho o no quiere hacer las tomas.
- Chupa los puños de manera desesperada siempre o casi siempre.
- Dedos o boca con supuración, enrojecimiento u olor.
En la inmensa mayoría de los casos, sin embargo, chuparse los puños es simplemente un comportamiento sano, madurativo y esperado.
Tabla bebé que se chupa los puños
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Que se chupe las manos o los puños con frecuencia | Reflejo de succión muy activo en los primeros meses | Piel muy irritada por humedad constante |
| Se lleva las manos a la boca para calmarse | La boca es su principal herramienta exploratoria | Molestia evidente al tocar la zona o al meterse la mano |
| Lo hace por placer y autorregulación | El tacto, el calor y el gusto aportan seguridad | Dificultad para agarrarse al pecho o rechazo de las tomas |
| Es una forma normal de explorar el entorno en los primeros meses | A su edad, pocas acciones voluntarias tiene, por lo que usa lo que puede | Chupado desesperado y constante, casi sin pausas |
| Dedos o boca con supuración, enrojecimiento u olor |
¿Es normal que mi bebé llore tanto?
El llanto en los recién nacidos es una de las mayores inquietudes de las familias, pero también una de las conductas más normales durante los primeros meses, la única manera en la que el peque se comunica.
Lo normal o esperable
Sí. El llanto del recién nacido es la forma principal que tiene de comunicarse. Por eso es completamente normal que un bebé llore “mucho”, incluso cuando aparentemente no le pase nada. Durante las primeras semanas, los bebés pueden llorar por hambre, sueño, frío, calor, incomodidad, necesidad de brazos o simple descarga emocional.
También es habitual que aparezcan rachas de llanto intenso al atardecer, o el conocido pico de llanto hacia la semana 6. Aunque impresione, estos episodios entran dentro de lo normal, a todos les pasa.
¿Por qué ocurre esto?
Los motivos son varios y todos forman parte del desarrollo sano del bebé:
- Inmadurez neurológica. El recién nacido se sobreestimula fácilmente y no sabe autorregularse.
- Digestión inmadura. Gases, movimientos intestinales o pequeñas molestias pueden generar llanto a modo de queja.
- Necesidad de contacto físico. El niño busca seguridad, calor y regulación emocional a través del cuerpo adulto; simplemente te está llamando.
- Ritmos biológicos desordenados. Aún no distinguen bien hambre, sueño o cansancio, así que puede quejarse mientras “aprende”.
Todo esto hace que el llanto sea frecuente, cambiante y, muchas veces, sin un desencadenante claro.
Lo que NO es normal
Acude a atención pediátrica si observas:
- Llanto inconsolable durante largos periodos, día tras día.

- Fiebre, vómitos persistentes, dificultad respiratoria o decaimiento.
- Llanto muy agudo o diferente al habitual.
- Rechazo de las tomas y/o pañales muy secos.
- Llanto acompañado de rigidez, movimientos anómalos o coloración azulada alrededor de labios o cara.
Tabla resumen llanto normal del recién nacido
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Llora a menudo a lo largo del día | El llanto es su principal vía de comunicación | Llanto inconsolable durante largos periodos |
| Llora más al final de la tarde | Inmadurez del sistema nervioso; mayor irritabilidad | Llanto con fiebre, mal color o dificultad respiratoria |
| Se calma con brazos, succión o movimiento | Necesita regulación externa | No se calma con nada y muestra decaimiento |
| Llora antes o después de comer | Hambre, gases o cansancio | Rechazo persistente de tomas o muy pocos pañales mojados |
¿Es normal en recién nacidos que tiemblen o hagan movimientos raros?
Los temblores, sobresaltos y pequeños movimientos descoordinados forman parte del desarrollo neurológico temprano. Aunque suelen ser comportamientos totalmente benignos, es importante saber distinguirlos de señales que podrían indicar un problema.
Lo normal o esperable
Es muy común que un bebé recién nacido tenga temblores, sobresaltos, espasmos o movimientos que parecen raros. Forman parte de la inmadurez del sistema nervioso.
Es habitual ver:
- Temblor en barbilla, brazos o piernas.
- Sacudidas breves al estirarse, bostezar o al quedarse dormidos.
- Reflejo de Moro, típico sobresalto con brazos extendidos.
- Movimientos espontáneos durante el sueño.
¿Por qué ocurre esto?
Los temblores del recién nacido tienen causas fisiológicas y normales:
- Conexiones neuronales aún en desarrollo.
- Escaso control muscular.
- Reflejos primitivos muy activos.
- Dificultad para mantener la temperatura corporal.
Cuando tocas suavemente la extremidad, estos movimientos suelen parar, lo cual es una señal clara de normalidad.
Suelen aumentar cuando el bebé tiene algo de frío, está hambriento o se encuentra en una fase activa de sueño.

Lo que NO es normal
Consulta si observas:
- Temblores que no se detienen al sujetar la extremidad.
- Movimientos repetitivos y rítmicos que duran más de unos segundos y no ceden al estimular al bebé.
- Ojos fijos, desviación ocular prolongada o ausencia de respuesta.
- Rigidez, arqueo, debilidad marcada o coloración azulada.
- Fiebre, mal estado general o rechazo de las tomas.
Tabla resumen temblores y otros movimientos raros en bebés
| Lo normal o esperable | Por qué ocurre | Lo que NO es normal |
|---|---|---|
| Temblores breves en barbilla, brazos o piernas | Inmadurez del sistema nervioso | Temblores que no cesan al sujetar la extremidad |
| Movimientos bruscos o sobresaltos al dormirse | Reflejo de Moro | Movimientos repetitivos prolongados con mirada fija |
| Sacudidas puntuales al tener hambre o frío | Regulación incompleta de temperatura | Coloración azulada, dificultad respiratoria o fiebre |
| Movimientos descoordinados durante el día | Funcionamiento normal de reflejos primitivos | Rigidez marcada, arqueo continuo o flacidez importante |
Otras cosas que parecen raras pero sí son normales
Ya hemos visto que algunas conductas o características de los recién nacidos pueden sorprender a los padres. Hemos desgranado las más habituales y que más preocupan, pero no son las únicas. Vamos a ver algunos otros ejemplos, así por encima.
Hipo normal en recién nacido
A nosotros, los adultos, nos ocurre unas pocas veces contadas al año. En el recién nacido, por contra, puedes verlo incluso más de una vez al día. Por norma general, es breve y no supone nada negativo para el niño.
Es resultado de la inmadurez de su diafragma y del sistema digestivo.
Testículos muy grandes en los niños
El motivo por el que los testículos del recién nacido son tan grandes es que acumulan líquido y hormonas maternas. En ocasiones, también ocurre que, como extra, se inflaman en el trabajo de parto, al permanecer apretados.
No te preocupes porque la hinchazón desaparece lentamente; la necesidad de intervención es muy baja.
Bebé con ojos bizcos al nacer
Lo que ves es una deslineación temporal (puede mantenerse hasta los 6 meses, aunque se suele corregir, en gran medida, mucho antes). Los músculos oculares deben terminar de desarrollarse; hasta que no lo hagan, tiran del globo ocular un poco como «dios les da a entender».

Recién nacido que nunca suda
La capacidad de sudoración en los recién nacidos está todavía limitada. Es normal que no veas que suden, incluso durante el llanto o la actividad (poca, otro motivo por el cual no sudan).
Bebé que duerme todo el tiempo
Algunos bebés duermen gran parte del día, despertándose solo para comer. Este es un ejemplo típico del sueño normal del bebé recién nacido, que refleja su necesidad de adaptarse al mundo exterior y de consolidar su crecimiento y desarrollo. Dormir largas horas es completamente esperado y forma parte de su ritmo natural.
En todos estos casos, aunque pueda resultar llamativo para los padres primerizos, estas señales forman parte de la adaptación natural del recién nacido. Siempre es recomendable observar al bebé en conjunto: si está activo, alimentándose bien y cambiando pañales con regularidad, estas características no representan ningún problema.
Mitos recién nacido: Lo que NO es normal en un bebé pequeño
Cuando llega un bebé al hogar, es común escuchar consejos y creencias sobre su comportamiento, apariencia o desarrollo.
Sin embargo, no todo lo que se dice sobre los recién nacidos es cierto. Algunos mitos populares hacen pensar que ciertos signos o actitudes son completamente normales, cuando en realidad son raros o poco habituales.
Conocer qué comportamientos, gestos o características del bebé no son normales ayuda a los padres a identificar mejor cuándo simplemente es algo inusual y cuándo sí merece atención médica.
Llantos extremadamente silenciosos todo el tiempo
- Mito. “Si el bebé no llora mucho, es porque está sano, a gusto.”
- Realidad. Los bebés suelen llorar varias veces al día. Un llanto muy escaso o inexistente puede ser raro, aunque no siempre grave. Normalmente los bebés tienen distintos niveles de intensidad en su llanto; esto atiende a lo que intentan expresar.
- Actúa si el poco llanto se acompaña de decaimiento, rechazo de tomas o diarrea.
Cabeza perfectamente redonda desde el nacimiento

- Mito. “La cabeza debe ser completamente redonda al nacer.”
- Realidad. Muchas veces (la mayoría, de hecho) la cabeza aparece con forma alargada o con pequeñas protuberancias debido al paso por el canal de parto. Una forma irregular es común y suele corregirse sola, pero una cabeza excesivamente irregular o asimétrica es raro.
- Cómo actuar. Obviamente, trabajaremos para no favorecer la plagiocefalia. Debes tener al niño boca abajo cuando esté despierto tanto como puedas. Cuando esté boca arriba, gira su cabecita para que apoye de ambos lados.
Color de piel completamente uniforme desde el primer día
- Mito. “Los bebés deben tener un color de piel uniforme desde el nacimiento.”
- Realidad. Es normal que tengan zonas rojizas, azuladas en manos/pies, o manchas temporales.
- Acude al pediatra si percibes parches muy oscuros o amarillos intensos, pues pueden ser inusuales y se observan en pocos casos.
Bebé siempre con estómago plano
- Mito. “El vientre del bebé debe estar plano siempre.”
- Realidad. Es normal que el abdomen se vea ligeramente abultado. Un abdomen muy blando y simétrico es habitual.
- Vigila si sobresale mucho de forma persistente; es raro y merece observación, aunque no es siempre peligroso. No muevas demasiado al bebé tras las tomas, especialmente si consideras que es muy comilón.
Dormir toda la noche desde el primer mes
- Mito. “Los bebés deben dormir largas horas seguidas desde el nacimiento para alcanzar su timing de 16-18 horas.”
- Realidad. La mayoría de los recién nacidos despiertan cada pocas horas, y un sueño excesivamente prolongado puede ser raro y debe vigilarse, aunque generalmente no indica enfermedad grave.
- ¡Respeta su ritmo! Siempre y cuando coma lo suficiente (gana peso, hace caca y moja varios pañales al día), deja que duerma lo que le apetezca. Vigila, eso sí, que no le cueste despertar.
Movimiento constante de manos y pies
- Mito. “El bebé debe mover siempre brazos y piernas activamente.”
- Realidad. A veces los bebés pueden permanecer un tiempo inusualmente quietos, lo cual es raro pero puede ser normal si responden al estímulo y lloran. Lo hacemos nosotros, por placer, ¿por qué ellos no?
- Actúa si no se reacciona ante estímulos evidentes (cosquillas o presión en la zona central de las palmas de manos y pies).
Señales de alarma en el recién nacido; ¿cuándo requieren atención sanitaria?
Las primeras semanas de vida del bebé son convulsas por muchos motivos. Adaptación al mundo exterior, inmadurez de su sistema nervioso, cambios en alimentación y sueño, y episodios de llanto que pueden hacer que parezca un bebé muy inquieto recién nacido incluso sin que exista un problema real.
Aun así, hay ciertas señales que sí requieren valoración sanitaria.
Cuándo SÍ debes consultar cuanto antes

Estas son señales que justifican una revisión con un pediatra o en urgencias:
Respiración
- Respiración muy rápida (más de 60 por minuto de forma continua).
- Aleteo nasal, gemidos o hundimiento del pecho al respirar.
- Pausas respiratorias largas o repetidas.
Color y piel
- Color azulado en labios, lengua o cara.
- Ictericia intensa que avanza después del día 5–6.
- Palidez extrema o manchas moradas sin causa aparente.
Alimentación
- Rechazo persistente de la toma.
- Somnolencia excesiva que impide comer.
- Vómitos repetidos en proyectil.
- No moja pañales (menos de 4–5 al día).
Comportamiento
- Llanto muy débil, continuo o diferente al habitual.
- Decaimiento, falta de respuesta o dificultad para despertarlo.
- Irritabilidad extrema sin consuelo.
Movimientos
- Convulsiones, rigidez mantenida o temblores que no se detienen al sujetar la extremidad.
- Asimetrías marcadas al mover brazos o piernas.
Temperatura
- Temperatura baja persistentemente (menos de 36 ºC).
- Fiebre (37,8 ºC o más en axila).
En resumen: Síntomas normales vs anormales en recién nacidos
Para facilitar la revisión rápida, aquí tienes un cuadro global que resume lo que suele ser normal y lo que sí preocupa.
Señales normales en bebés, en sus primeras semanas de vida, que no requieren atención
- Estornudos frecuentes.
- Hipo repetido.
- Temblores finos que se frenan al sostenerlos.
- Pies y manos frías.
- Respiración irregular durante el sueño.
- Heces variables en color.
- Sobresaltos al dormirse.
- Congestión nasal ligera.
Señales que NO son normales y requieren atención médica
- Dificultad respiratoria, aleteo nasal o hundimiento del pecho.
- Color azulado en labios o cara.
- Rechazo persistente de la alimentación.
- Vómitos intensos o en proyectil.
- Fiebre o hipotermia.
- Movimientos anormales que no se detienen al sujetar.
- Somnolencia excesiva o dificultad para despertarlo.
- Decaimiento o llanto muy débil.
- Ausencia de pañales mojados.
👇Aquí puedes leer mucho más sobre los primeros cuidados del bebé al llegar a casa:
Preguntas frecuentes sobre mitos y verdades recién nacido y pediatría neonetal
En definitiva
Los primeros días con un bebé pueden generar muchas dudas, miedos y comparaciones innecesarias. Sin embargo, recordar que gran parte de lo que observas forma parte del desarrollo fisiológico del recién nacido te ayudará a mirar cada cambio con más calma. Su respiración irregular, sus movimientos repentinos, sus ruidos, sus patrones de sueño caóticos y hasta sus sobresaltos forman parte de un proceso natural de adaptación.
Este artículo pretende ser una guía para padres primerizos llena de consejos de pediatra para recién nacido, diseñada para ayudarte a distinguir entre lo normal y lo que realmente requiere atención sanitaria. Si después de leerlo sigues teniendo dudas sobre tu bebé, tu intuición también importa: consulta siempre que algo no te encaje o te genere inquietud.
Cada recién nacido es único y tú estás aprendiendo tanto como él. Con información clara, acompañamiento y observación diaria, este camino se vuelve más seguro, más comprensible y, sobre todo, más disfrutable. ¡Bienvenidos a esta etapa: intensa, imperfecta y absolutamente maravillosa!
