👉 Fuente: OMS
Nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud subrayan la importancia de iniciar la prevención dental desde la primera infancia para evitar caries y otros problemas bucodentales.
La salud bucodental de los niños no solo afecta su sonrisa: también influye en la nutrición, el bienestar general y el desarrollo social. La OMS ha publicado recientemente nuevas recomendaciones para padres y cuidadores, destacando que el cuidado dental debe comenzar desde edades muy tempranas, incluso antes de la erupción de los primeros dientes.
Entre las medidas clave que recomienda la OMS se encuentran:
- Limitar el consumo de azúcares en la dieta diaria para prevenir la aparición de caries.
- Iniciar el cepillado de los dientes tan pronto como aparezcan, usando un cepillo pequeño y pasta dental con flúor en cantidades adecuadas.
- Supervisar siempre el cepillado de los niños hasta que puedan hacerlo con autonomía y precisión.
- Programar visitas regulares al dentista desde la infancia, incluso si no hay problemas aparentes.
- Promover hábitos saludables en familia, como beber agua, evitar bebidas azucaradas y mantener una rutina constante de higiene bucal.
Según la OMS, la prevención temprana es mucho más eficaz que tratar problemas una vez que aparecen, y los beneficios se extienden más allá de la salud oral, incluyendo la mejora de la alimentación, la autoestima y la confianza del niño.
Para las familias, esto significa que los hábitos que se establecen en los primeros años pueden marcar la diferencia durante toda la infancia y adolescencia. Además, enseñar y acompañar a los niños en el cuidado dental refuerza la autonomía, la responsabilidad y el vínculo familiar.
Recursos complementarios
- Oral health, Organización Mundial de la Salud.
