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👉 Fuente: ScienceDaily
Los talleres científicos que involucran a niños y adultos están demostrando un efecto positivo en el interés por la ciencia y la tecnología entre el público joven. Estas actividades permiten que las familias experimenten juntas y descubran conceptos científicos de manera práctica y divertida.
El aprendizaje en grupo, donde padres, madres o cuidadores participan activamente, refuerza la motivación de los niños, mejora la comprensión de conceptos complejos y fomenta preguntas curiosas que, de otra forma, podrían no surgir en contextos escolares tradicionales.
Experiencia práctica y participativa
Los talleres suelen incluir experimentos sencillos, demostraciones interactivas y retos científicos adaptados a distintas edades. Según los organizadores, la participación de adultos como modelos activos inspira confianza y facilita que los niños se animen a explorar, equivocarse y aprender de forma autónoma.
Además, estas actividades ayudan a romper estereotipos de género en ciencia y tecnología, mostrando que niñas y niños pueden disfrutar igualmente de la experimentación y la innovación.
Beneficios más allá del aula
Los expertos señalan que estos talleres no solo aumentan la curiosidad científica, sino que también mejoran la comunicación familiar, fomentan la resolución de problemas en equipo y fortalecen los lazos afectivos mediante la cooperación y el juego educativo.
Recursos complementarios
- Family Science Capital and early childhood science learning, MDPI.
- Relevant and meaningful science learning: identity, interest, and family engagement, National Science Teaching Association.
- Impact of Interactive Science Workshops Participation on Primary School Children’s Emotions and Attitudes Towards Science, Springer Nature Link.
