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👉 Fuente: PubMed
Investigaciones recientes respaldadas por meta‑análisis científicos muestran que el favoritismo parental -es decir, el trato desigual entre hermanos- está relacionado con mayores riesgos de ansiedad, depresión y problemas de comportamiento, mientras que estrategias como la comunicación abierta entre padres e hijos pueden mitigar algunos impactos negativos.
Qué muestra la evidencia científica
Un meta‑análisis integrador de más de 26 estudios con más de 37 000 participantes encontró que el trato diferencial de los padres hacia algunos hijos, cuando comparado con hermanos, se asocia significativamente con síntomas de ansiedad y depresión, así como con comportamientos externalizantes como agresión o rompimiento de normas en la infancia y adolescencia. Además, los hermanos que reciben menos favoritismo muestran mayor riesgo de problemas psicopatológicos en culturas con altos niveles de individualismo. Estos hallazgos coinciden con estudios que señalan que el trato percibido como desigual por parte de los niños (favoritismo parental) puede afectar significativamente el bienestar emocional y las relaciones entre hermanos, contribuyendo a rivalidad, celos y tensiones familiares que se extienden a lo largo de la vida.
Riesgos y manifestaciones observadas
Según la evidencia:
- Los niños que perciben favoritismo presentan mayores niveles de ansiedad y depresión en comparación con sus hermanos más favorecidos.
- El trato desigual puede contribuir a conflictos persistentes entre hermanos, afectando la calidad de sus relaciones a largo plazo.
- Estos efectos no siempre se expresan de forma idéntica: algunos estudios sugieren que el impacto emocional puede variar según el género, el orden de nacimiento o la personalidad de cada hijo.
Qué pueden hacer familias y profesionales
La investigación también subraya que no es únicamente el hecho de tener un hijo favorito lo que importa, sino cómo los padres comunican y gestionan estas diferencias en la dinámica familiar. Practicar una comunicación abierta con los hijos y fomentar relaciones saludables entre hermanos se ha asociado con mejores ajustes emocionales, incluso cuando existen percepciones de preferencia parental.
La clave para los cuidadores y profesionales es reconocer y discutir de forma consciente las diferencias en trato percibido, reflexionar sobre expectativas individuales y promover una cultura familiar que valore la individualidad de cada hijo sin crear comparaciones dañinas.
Recursos complementarios
- Parental Differential Treatment of Siblings and Child Psychopathology – PubMed
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40524095 - El favoritismo parental sí existe y estas son sus consecuencias – Vanguardia
https://vanguardia.com.mx/vida/el-favoritismo-parental-si-existe-y-estas-son-sus-
