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👉 Fuente: El Periódico
Expertos en psicología familiar, como Javier de Haro, destacan que la relación entre abuelos y nietos va mucho más allá de los gestos cariñosos y puede influir positivamente en el bienestar emocional, la socialización y el aprendizaje de los niños, así como ofrecer apoyo clave a las familias en su conjunto.
Por qué el vínculo entre generaciones es relevante
La relación entre abuelos y nietos es una forma de vínculo intergeneracional que aporta beneficios emocionales, sociales y cognitivos, tanto para los niños como para los mayores que participan en la crianza o acompaña la vida familiar.
Según Javier de Haro, psicólogo especializado en mediación familiar, los abuelos no solo brindan mimos: transmiten valores como el respeto, la empatía o la paciencia, enseñan con su ejemplo y pueden convertirse en referentes afectivos complementarios a los padres.
Este tipo de relación puede fortalecer el sentido de identidad familiar y ofrecer una red adicional de seguridad emocional que apoya el desarrollo socioemocional de los niños.
Evidencia científica sobre los efectos del vínculo abuelos–nietos
La investigación también muestra que:
- La interacción frecuente con abuelos puede estar asociada a mejores comportamientos sociales y menor incidencia de problemas emocionales en algunos contextos, al ofrecer modelos adicionales de apego y apoyo afectivo.
- Los vínculos afectivos duraderos con los abuelos pueden tener efectos positivos incluso en la edad adulta temprana, siendo la relación con los abuelos un predictor de bienestar emocional más allá de la infancia.
- El intercambio de afecto entre generaciones, como sugiere la teoría de la Affection Exchange Theory, contribuye a un sentido de pertenencia y puede reducir sentimientos como la soledad o el estrés emocional en los nietos.
Además, estudios sociológicos señalan que actividades compartidas -como juegos, lectura, paseos o talleres- son espacios donde los niños aprenden observando y dialogando con sus abuelos, lo que puede potenciar el aprendizaje informal y la transmisión de conocimientos y valores.
¿Qué beneficios observan las familias?
Los especialistas indican que una relación estrecha entre abuelos y nietos puede:
- Incrementar la autoestima y seguridad emocional de los niños al sentirse apoyados por varias figuras de referencia.
- Fomentar habilidades sociales y adaptativas, respaldadas por experiencias calmadas y relaciones de confianza.
- Reducir la sensación de soledad o aislamiento, tanto en los niños como en los abuelos, al facilitar interacciones significativas.
- Contribuir a una red de apoyo familiar más amplia, que ayuda a las madres y padres en la crianza cotidiana.
Además, cuando los abuelos acompañan sin sustituir a los padres, su presencia complementa la crianza sin generar confusión en los roles, algo que los expertos subrayan como importante para el equilibrio familiar.
