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👉 Fuente: University College London
Una investigación del UCL Centre for Longitudinal Studies sugiere que, aunque la paternidad en general se asocia con satisfacción vital, tener hijos a una edad más temprana se vincula con un mayor riesgo de problemas de salud mental en madres y padres, mientras que nacer padres más mayores aparece relacionado con mejor bienestar psicológico.
Cómo afecta la edad a la salud mental de madres y padres
El estudio, basado en datos del proyecto Next Steps de Reino Unido, analizó a más de 7 000 adultos nacidos a finales de los 80 y evaluó su salud mental a los 32 años. Los investigadores observaron que por cada año más de edad al tener el primer hijo, los padres tendían a reportar un mejor estado de bienestar emocional y menos síntomas de ansiedad o depresión.
Este patrón se observó tanto en madres como en padres, aunque tener varios hijos también se asoció a peor salud mental, especialmente en mujeres. Los resultados ponen de manifiesto que el contexto social y económico -incluyendo empleo, estabilidad financiera y apoyo de pareja- influye en la experiencia psicológica de ser padre o madre.
El análisis indica que, aunque la paternidad suele aumentar la satisfacción con la vida en comparación con quienes no tienen hijos, las tensiones y demandas asociadas con criar niños a edades más jóvenes pueden incrementar la carga emocional. Esto puede reflejarse en mayor estrés, ansiedad y menor bienestar subjetivo en etapas adultas tempranas.
Factores sociales y laborales que pesan en la paternidad temprana
Los autores del estudio enfatizan que las circunstancias de vida antes y durante la crianza desempeñan un papel clave. Padres jóvenes suelen tener:
- Menor estabilidad económica y contractual.
- Menos años de formación educativa completados.
- Redes de apoyo social menos consolidadas.
- Carga de responsabilidades combinada con presupuestos ajustados.
Todo ello se traduce en mayor probabilidad de angustia y síntomas de depresión o ansiedad, comparado con padres que inician la crianza a edades más tardías.
Según la coautora Dr. Morag Henderson, estos hallazgos “subrayan la necesidad de apoyar la salud mental de madres y padres abordando desigualdades de género en el trabajo, la estabilidad económica y el acceso a recursos de apoyo familiar”.
Impacto para familias y políticas públicas
Desde una perspectiva de salud pública y de conciliación, estos resultados tienen implicaciones importantes:
- Los programas de apoyo deben adaptarse a las necesidades de padres más jóvenes, especialmente en términos de flexibilidad laboral, acceso a servicios de salud mental y redes de apoyo social.
- La falta de recursos adecuados puede agravar el estrés parental temprano, con posibles efectos en la dinámica familiar y en el desarrollo infantil.
- Intervenciones eficaces podrían incluir acceso prioritario a apoyo psicológico, permisos parentales flexibles y medidas que reducen la inseguridad económica.
Este enfoque se alinea con teorías de desarrollo infantil y bienestar familiar que destacan la interacción entre factores psicosociales y salud mental como determinantes clave del bienestar parental y del entorno de crianza, especialmente en los primeros años.
Cómo acompañar la salud mental de padres y madres
Los expertos recomiendan acciones concretas que pueden ayudar a reducir el impacto de la paternidad temprana en la salud mental:
- Negociar flexibilidad laboral para ajustar horarios a las demandas del cuidado infantil.
- Buscar apoyo profesional cuando haya señales de ansiedad, depresión o agotamiento emocional.
- Participar en grupos de apoyo para padres, que brindan redes de contención emocional y recursos prácticos.
- Planificar la carga familiar con ayudas de la pareja, familiares o servicios comunitarios cuando sea posible.
Fomentar una cultura de apertura sobre salud mental y paternidad puede romper estigmas y facilitar que padres y madres pidan y obtengan ayuda sin dudar.
Recursos complementarios
- Parenthood and mental health – Initial findings from Next Steps at Age 32, Centre for Longitudinal Studies.
- The Current State of Parental Stress & Well-Being, NIH.
