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👉 Fuente: UNICEF
UNICEF y diversas instituciones en México están impulsando programas de crianza positiva dirigidos a madres, padres y cuidadores, con el objetivo de prevenir la violencia infantil mediante formación, acompañamiento y herramientas educativas basadas en evidencia.
La prevención empieza en la crianza cotidiana
La violencia contra la infancia sigue siendo un reto estructural en México. Frente a esta realidad, UNICEF, en colaboración con instituciones públicas y organizaciones sociales, está promoviendo programas de crianza positiva como estrategia preventiva desde los primeros años de vida.
Estas iniciativas parten de una idea clave: la mayoría de las situaciones de violencia no surgen de la intencionalidad, sino de la falta de recursos emocionales, educativos y de apoyo para afrontar el estrés cotidiano de la crianza.
Desde UNICEF México, se subraya que acompañar a las familias con información y herramientas prácticas reduce el uso de castigos físicos o verbales y favorece entornos más seguros para niños y niñas.
Qué es la crianza positiva y por qué funciona
La crianza positiva se basa en principios respaldados por la psicología del desarrollo y la educación familiar. No se trata de una crianza permisiva, sino de un enfoque que combina límites claros con acompañamiento emocional.
Los programas impulsados incluyen formación sobre:
- Desarrollo infantil y expectativas realistas según la edad.
- Manejo del estrés parental y autorregulación emocional.
- Disciplina sin violencia y establecimiento de normas.
- Comunicación respetuosa y vínculo afectivo.
La evidencia internacional muestra que cuando los cuidadores cuentan con apoyo y orientación, disminuyen las prácticas violentas y mejora el bienestar emocional de toda la familia.
Formación para madres, padres y cuidadores
Las iniciativas en México se desarrollan a través de talleres presenciales, recursos digitales y programas comunitarios, muchos de ellos en coordinación con sistemas de protección a la infancia y servicios sociales.
El enfoque es preventivo y comunitario. Se busca llegar especialmente a familias con niños pequeños, donde el impacto de la intervención temprana es mayor tanto en el desarrollo emocional como en la prevención de conductas de riesgo a largo plazo.
Desde el ámbito social y educativo, estas acciones también contribuyen a romper ciclos intergeneracionales de violencia, ofreciendo alternativas reales a modelos de crianza basados en el castigo.
Un enfoque alineado con los derechos de la infancia
La promoción de la crianza positiva está alineada con la Convención sobre los Derechos del Niño, que reconoce el derecho de todos los niños a crecer libres de violencia y a recibir orientación adecuada por parte de los adultos responsables.
UNICEF destaca que prevenir la violencia infantil no es solo una cuestión individual, sino un desafío colectivo que requiere políticas públicas, formación continua y acceso equitativo a recursos de apoyo familiar.
Impacto más allá del hogar
Además de proteger a los niños, estos programas tienen efectos positivos en otros ámbitos:
- Mejora de la salud mental parental.
- Reducción del estrés familiar.
- Mejores climas educativos y sociales.
- Mayor conciencia sobre el desarrollo infantil.
La inversión en crianza positiva se consolida así como una herramienta clave de prevención social, con beneficios a corto y largo plazo.
Recursos complementarios
- Crianza respetuosa, UNICEF México.
Ending violence against children, UNICEF. - Curso gratuito: Crianza Positiva, YouTube.
