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En efecto, la papilla de cereales será el primer alimento que tu pequeño tomará dentro de muy poquito (entre sus 4 y 6 meses). Prepárate para esta novedad porque lo cierto es que te ofrecerá buenos momentos para recordar años después.
En mi post de hoy te cuento por qué el porridge de cereales es el primer «sólido» que se les da a niños niños, cómo debe ser la primera papilla de tu bebé y esos consejos de ‘letra pequeña’ sobre preparación y digestión que te darán la seguridad que necesitas para disfrutar de esta nueva etapa sin miedos.
¿Por qué cereales y no fruta? La gasolina que tu bebé necesita
Imagina que tu bebé es un pequeño deportista de élite. Ahora que empieza a sentarse y a intentar gatear, la leche se le queda ‘corta’ de energía rápida. Ahí es donde entran los cereales.
Son varios los motivos que hacen que este sea el alimento con el que comenzar el calendario de alimentación complementaria, pero, sobre todo, que ni se te ocurra comenzar probando con cualquier otro.
- Los cereales son muy ricos en hidratos de carbono. Aunque no tan completa como la de la leche, su composición es bastante rica a la vez que adecuada, incluyendo una buena dosis de carbohidratos. Y es que estos se van volviendo cada vez más importantes, especialmente cuando el bebé deja de estar prácticamente quieto y empieza a gastar un pelín más de energía al mantenerse sentado, etc. Si te das cuenta, una dieta que incluye entreno propone la toma de hidratos de carbono de alta calidad antes de la actividad; no hay que huir de ellos.
- Los cereales también son saciantes. Son una muy buena manera de no dar más alimento del necesario al tiempo que cubrimos esa nueva necesidad de ingesta calórica. Esto ayudará también a que se puedan distanciar las tomas.
- A su vez y aunque no lo parezca, también son bastante hidratantes. De este modo, atendemos la necesidad de hidratación del pequeño, la cual aumenta al volverse más activo y al darle menos leche.
- A los preparados de cereales se les puede excluir el gluten fácilmente. Esto es esencial cuando estamos introduciendo alimentos en un organismo con un sistema inmune aún por madurar y que, puede, por tanto, presentar reacciones. Obviando esto, es casi imposible que los cereales que se escogen para las papillas infantiles provoquen alergias u otra intolerancia.
- Su composición suave es la única adecuada y fácil de trabajar para un aparato digestivo que no ha conocido otro alimento antes más que la leche.

Fíjate en la foto: esa es la textura de ‘crema líquida’ que buscamos. Ni agua sucia, ni engrudo.
De todo lo anterior deducimos que otros alimentos pueden resultar poco adecuados a nivel nutricional, agresivos (demasiado fuertes) y producir alergias además de ser difíciles de digerir (incluso triturados). Así,se deben descartar e ir introduciéndose respetando el calendario y siempre y cuando el niño esté respondiendo bien a cada novedad.
La lista de la compra: Qué buscar en la etiqueta (y qué evitar)
Ahora que ya sabes con seguridad qué debes darle a tu peque, es hora de averiguar cómo así como esos pequeños detalles que siempre viene bien conocer.
La primera papilla de tu hijo
- Los primeros cereales a introducir en la alimentación del niño deben ser sin gluten. Como hemos dicho, el niño podría presentar una intolerancia tanto porque aún es muy inmaduro en todos los aspectos como porque sea intolerante sin más (algo que se favorece, dicho sea de paso, si damos gluten a destiempo).
- A su vez, los primeros cereales de su papilla deberán ser hidrolizados. Estos se digieren disuelven mejor que los dextrinados, aunque es cierto que tienen menos sabor, pero son los que el niño podrá tomar sin dificultad.
- La tercera característica que debes considerar es si llevan leche o no. En el mercado hay de ambos tipos pero como consejo, comienza con los que no la llevan. De este modo podrás seguir dándole leche materna o la leche en polvo adecuada.
Una vez el niño coma este porridge deberá comenzar a beber agua, aunque no haya cumplido los 6 meses recomendados por la OMS.
EN RESUMEN: En la primera papilla de cereales para bebé, BUSCA:
- SIN GLUTEN
- HIDROLIZADOS
- SIN LECHE

Cómo preparar cereales en el biberón
¿Optas por ofrecer la papilla en el biberón, incorporando primero el cambio de alimento y, una vez lo acepte y lo conozca bien, el de utensilio (de bibi a cuchara)?
- Suponiendo que hayas escogido los cereales sin leche. Debes preparar la leche como harías normalmente.
- Si le estás dando pecho deberás sacar la cantidad necesaria con un sacaleches e introducirla en el bibe.
- Si le das fórmula, haz la preparación como siempre,con agua y los cacitos de leche en polvo que le correspondan a la toma según la edad.
- En caso de optar por cereales lacteados, debes prepararlos agregando agua y no leche o el aporte calórico y de hidratos será altísimo.
- Una vez tengas la leche o el agua, hierve.
- Cuando deje de hervir añade un par de cacitos de preparado de cereal.
- Mezcla a conciencia para obtener una papilla totalmente homogénea.
- Puedes calentar un pelín la papilla si lo deseas pero muy poco. No hay problema alguno con darla a temperatura ambiente, especialmente en los meses cálidos.
💡 Nota de experta. Aunque tradicionalmente se empieza con biberón, muchos pediatras recomiendan intentar la cuchara desde el primer día para favorecer la masticación y evitar caries. Si optas por el biberón, asegúrate de usar una tetina de flujo denso (o en Y), o el niño se frustrará porque no sale nada.
Transición del biberón al cuenco
- Una vez que el niño tolere bien la mezcla, prepara un biberón añadiendo un cacito más de cereales para ir haciéndola más sólida. Esto ocurrirá paulatinamente hasta llegar a la proporción recomendada por el fabricante (6 o 7 cacitos por toma).
- Las tomas se irán espaciando debido al mayor aporte energético del cereal y su lentitud para absorberse. Lo habitual es que el niño de por sí no pida comida hasta más tarde pero debes vigilar esto, pues si le sigues dando la misma cantidad de tomas, pero añadiendo cereal, caerá en sobrepeso.
- Obviamente, necesitarás cambiar de tetina (o incluso de biberón si este es mu pequeño) para que la papilla salga sin esfuerzo. Esto es algo esencial sobre el uso del biberón.
- A partir del quinto mes (suponiendo que ya coma densito) en lugar de añadir un poco de cereal a cada toma deberás pasar todo a una toma única. Se dará, de preferencia, en la mañana o en la noche (es un recurso excelente para ayudar a que el peque duerma bien).
- Llegará un momento en que la papilla de cereales será bastante grumosa (paulatinamente habrás ido añadiendo cacitos pada vez y ya será un puré en lugar de leche espesa. Es aquí cuando lo pasarás al cuenco.
Cuando el bebé ya coma en tarro y cuchara sin dificultad, y , podrás introducir los cereales dextrinados. No te preocupes porque, a pesar de ser más dulces, no tienen azúcares.
Conservación: ¿Cuánto aguantan las papillas de cereales en la nevera?
- Aunque en teoría aguantan más, si haces más papilla de la que el niño debe tomar, mi recomendación por seguridad es no exceder las 24 horas en nevera. El estómago de un bebé es sagrado.
- Nunca guardes los restos si se han servido al bebé, pues estarán llenos de bacterias.
Tabla resumen características de la papilla de cereales para niños
| Tipo de Cereal | Cuándo | Característica | 👩🏫 El consejo «Pro» |
| Sin Gluten | Inicio (4-6 m) | Maíz o arroz. Más digestivos. | Empieza por el arroz. El maíz tiene un sabor más peculiar que a veces rechazan al principio. |
| Hidrolizados | Inicio | «Predigeridos» para estómagos inmaduros. | Ojo, son más líquidos. Al estar «rotos» (hidrolizados), no espesan tanto el biberón. No añadas más cacitos de la cuenta o será una bomba calórica. |
| Dextrinados. | Transición (Cuchara) | Proceso térmico que libera azúcares naturales. Sabor dulce | El as bajo la manga. Al saber dulces (¡sin llevar azúcar!) los devoran. Úsalos si tu hijo se pone «huelguista» con la comida, pero ojo: luego le costará volver a los sosos. |
| Con Gluten | Más adelante | Trigo, avena, cebada. | La regla de los 3 días. Introdúcelos poco a poco y observa si hay cambios en las cacas o la piel. |
Lo que nadie te cuenta: Cacas, sueño y la «letra pequeña» de los cereales
Cuando empezamos con las papillas, todos nos fijamos en si le gusta o si abre la boca, pero pocos hablan de lo que pasa después. Y créeme, hay cambios importantes que, si no te los esperas, te pueden dar un susto innecesario.
Aquí tienes la realidad sin filtros de los primeros días con cereales.
El mito del «efecto coma» (el sueño)
Seguro que alguna abuela o vecina te ha dicho: «Dale un buen biberón de cereales por la noche y dormirá del tirón hasta las 10 de la mañana».
- La realidad. Ojalá fuera matemático, pero no lo es. Es cierto que los cereales son más saciantes que la leche sola y pueden ayudar a alargar el primer tramo de sueño porque el estómago tarda más en vaciarse.
- El matiz. Al ser una digestión más pesada, a algunos bebés les da sed o se sienten un poco empachados al principio, lo que puede provocar algún despertar extra para pedir agua o mimos. No te frustres si la «fórmula mágica» no funciona la primera noche; su cuerpo se está adaptando y pronto su sueño (y el tuyo) será más largo.

¡Por cierto! ¡Aquí tienes algunos trucos para ayudar a dormir mejor a los niños!
La revolución del pañal (Las cacas)
Este es el cambio más drástico. ¿Recuerdas cómo cambió la caca de recién nacido a unos días después?¿Y cuando lo pasaste a la lactancia artificial (o a la mixta)?
Hasta ahora, el sistema digestivo de tu bebé solo procesaba líquido. Al meter sólidos (aunque sean en polvo), la «salida» cambia radicalmente.
- Adiós a la textura líquida. Las heces se volverán más pastosas, densas y oscuras. Es totalmente normal.
- El ritmo cambia. Es probable que deje de hacer caca después de cada toma y pase a hacer una vez al día o cada dos días. Mientras no le veas sufrir o hacer fuerza excesiva sin resultado, no es estreñimiento. Simplemente, el residuo ahora es diferente.
- 💡 Consejo de experta. Los cereales absorben mucho líquido en el intestino. Si notas que las cacas son demasiado duras (bolitas secas), es una señal clara de que necesitas ofrecerle más agua o leche a lo largo del día. El cereal sin hidratación = «tapón» asegurado.
El nivel de energía (actividad)
Prepárate, porque esa energía extra de los carbohidratos se nota. Muchos padres observan que, tras adaptarse a la papilla, el bebé tiene periodos de actividad más intensos y despiertos. ¡Es la gasolina que necesitaba para empezar a intentar voltearse o sentarse!¡Y para todo lo que viene después, casi sin que te des cuenta!
