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👉 Fuente: Infobae, RTVE, BOE España, UK GOV…
El debate sobre permitir que los padres puedan usar parte de su permiso tras la maternidad ha ganado fuerza en políticas públicas de varios países, con reformas legales vigentes y discusiones sobre modelos más flexibles que favorezcan la corresponsabilidad en la crianza y el bienestar infantil.
España. Ampliación y flexibilidad con mirada familiar
En España, el Parlamento ha aprobado un real decreto-ley que amplía los permisos por nacimiento y cuidado del menor de 16 a 19 semanas retribuidas, con el apoyo de casi todos los grupos políticos y con la intención de reducir la brecha de género en los cuidados familiares.
La medida incluye 6 semanas obligatorias inmediatamente tras el nacimiento y otras 11 semanas que cada progenitor puede tomar de forma flexible dentro de los primeros 12 meses del bebé, pudiendo incluso dividirlas en periodos separados.
Además, el permiso para cuidados específicos puede extenderse hasta que el niño cumpla 8 años en forma de semanas adicionales, si así lo decide la familia.
Este modelo aporta mayor autonomía a las familias para decidir cómo repartir el tiempo de cuidado, potenciando que los padres puedan estar presentes más allá de las primeras semanas estrictas de maternidad y paternidad, un aspecto con impacto directo en el vínculo familiar y la salud emocional de madres y bebés.
Reino Unido. Uso flexible con Shared Parental Leave
En el Reino Unido existe desde hace varios años la figura del Shared Parental Leave (SPL), un permiso compartido que permite que la madre reduzca o termine su licencia de maternidad para que el padre o la otra figura parental pueda tomar ese tiempo más adelante.
A diferencia de los permisos rígidos tradicionales, el SPL ofrece la posibilidad de:
- Dividir el tiempo disponible de permisos entre ambos progenitores según sus necesidades.
- Disfrutar de semanas no usadas de maternidad como parte de una licencia compartida.
- Tomar el permiso en bloques flexibles, siempre que se cumplan los requisitos legales.
Aunque en la práctica las empresas y empleadores pueden aplicar sus políticas internas, la legislación británica permite reorganizar la forma en que se toman los permisos, lo cual facilita que uno de los progenitores pueda estar más tiempo al cuidado del bebé cuando la familia lo necesite, por ejemplo, tras un regreso al trabajo de la madre.
Suecia. Permisos largos y compartidos para ambos progenitores
Suecia es uno de los países con políticas de permisos parentales más avanzadas del mundo. Las madres y padres tienen derecho a 480 días de baja remunerada tras el nacimiento de un hijo. De esos días, cada progenitor debe tomar al menos 90 días para sí mismo, y los restantes pueden intercambiarse entre ambos según las necesidades de la familia. La mayoría puede recibir hasta 80 % del salario durante la mayor parte de ese período.
Este modelo permite que los padres estén presentes a lo largo de los primeros años de vida del niño, no solo justo después del nacimiento, lo que favorece tanto el vínculo padre-hijo como la igualdad en los cuidados familiares.
Noruega. Corresponsabilidad con “cuota” para padres
Noruega, otro país nórdico, también tiene políticas muy generosas. Bajo el sistema de beneficio parental de hasta 49 semanas con salario completo o 59 semanas al 80 %, los padres y madres pueden compartir el tiempo de cuidado. Además, existe una cuota reservada específicamente para los padres: si no la toman, se pierde, lo que incentiva que los hombres utilicen parte de su derecho de permiso.
Este diseño no solo ofrece tiempo significativo con el bebé, sino que también rompe roles tradicionales, mostrando que ambos progenitores pueden estar activamente involucrados en el cuidado desde etapas muy tempranas.
Canadá. Tiempo remunerado y flexible para padres
En Canadá, el sistema de permisos parentales permite hasta 15 semanas de baja remunerada a un porcentaje del salario, con posibilidad de extender la duración repartiendo el tiempo entre ambos padres hasta un máximo de 12 meses de beneficios.
Esta flexibilidad da a las familias la opción de organizar el cuidado según sus necesidades cotidianas, por ejemplo, que uno de los padres se quede con el bebé mientras el otro vuelve al trabajo y viceversa, fortaleciendo redes de apoyo familiar y reduciendo la presión sobre la madre en solitario.
Corea del Sur y Japón. Extensiones con incentivos
Aunque la situación en Asia es muy diversa, países como Corea del Sur han ampliado recientemente sus beneficios parentales, ofreciendo licencias parcialmente remuneradas por hasta un año para cada progenitor, con incentivos para que los padres utilicen su parte del beneficio. Y en Japón, los padres también pueden tomar un año completo de permiso parental parcialmente remunerado.
Estos enfoques ayudan a asegurar que la crianza no recaiga únicamente en la madre, reforzando expectativas sociales más equitativas y dando espacio para el desarrollo emocional temprano del niño con la participación activa de ambos padres
Unión Europea. Base legal para flexibilidad
A nivel de la Unión Europea existen directrices que establecen derechos mínimos y flexibles en materia de permisos parentales y conciliación familia-trabajo. La Directiva 2019/1158 del Parlamento Europeo reconoce que los padres tienen derecho a permisos parentales hasta que el niño cumpla 8 años, y que esos permisos pueden tomarse de forma adaptable, incluso a tiempo parcial o en varios bloques.
Además, la legislación europea otorga a madres y padres el derecho a solicitar arreglos de trabajo flexibles (como horarios adaptados o reducción temporal de jornada) hasta que los hijos tengan 8 años, lo que refuerza el principio de corresponsabilidad y bienestar familiar.
Este marco legal no obliga a todos los países a copiar un mismo modelo, pero marca un suelo mínimo de derechos y posibilita políticas nacionales más ambiciosas y flexibles que se adapten a las realidades de cada familia.
¿Qué significa para las familias?
Estos ejemplos muestran una tendencia clara en políticas públicas hacia mayor flexibilidad y corresponsabilidad en cuidados parentales. Para madres y padres, esto tiene implicaciones directas:
- Más tiempo de calidad con el bebé fuera de los periodos inmediatamente posteriores al parto.
- Reducción del estrés familiar al poder repartir mejor las responsabilidades de crianza.
- Modelos de crianza igualitarios, que rompen con roles tradicionales donde solo la madre toma la mayoría del tiempo de cuidado.
- Mejora de la salud emocional y el desarrollo infantil, al favorecer vínculos estables con varias figuras cuidadoras.
Desde la perspectiva educativa y de crianza, estas reformas y debates no solo implican derechos laborales, sino que también refuerzan el valor social del tiempo de cuidado parental, especialmente en los primeros años de vida.
Recursos complementarios
- Parental benefit in Sweden, Gobierno de Suecia.
- Parental Leave Act in Sweden (https://www.nav.no/en/home/benefits-and-services/parental-benefit), BTR Group.
- Employment Insurance maternity and parental benefits, Government of Canada.
- Childcare leave system in Japan, Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón.
- Permiso por nacimiento y cuidado del menor, Boletín Oficial del Estado – España.
- Sistema de permiso parental en Japón, Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón.
