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👉 Fuente: Clarín
El neuropsicólogo Álvaro Bilbao explica que establecer límites claros y coherentes en la infancia no solo ayuda a que los niños respeten normas sociales, sino que también fortalece su confianza, autonomía y capacidad para resolver problemas.
Por qué los límites son esenciales
Según Bilbao, los límites actúan como un marco de seguridad emocional para los niños. Sin ellos, los menores pueden experimentar inseguridad y ansiedad, y les cuesta desarrollar herramientas esenciales para la vida, como tomar decisiones, tolerar frustraciones y adaptarse a reglas sociales. Establecer normas desde edades tempranas no limita la creatividad ni la autonomía, sino que favorece un desarrollo cerebral saludable.
La neurociencia demuestra que cuando los niños saben qué esperar, se activa la corteza prefrontal, área clave en la planificación, el autocontrol y la resolución de problemas. Por el contrario, la ausencia de límites puede generar dificultades en la regulación emocional y baja tolerancia a la frustración, afectando su rendimiento escolar y social.
Cómo poner límites sin dañar la autoestima
Bilbao destaca que los límites deben ser claros, coherentes y respetuosos, adaptados a la edad del niño y comunicados con calma. Algunas estrategias recomendadas incluyen:
- Explicar de manera sencilla por qué existen las normas y sus consecuencias.
- Ser consistente: las reglas deben cumplirse siempre, evitando contradicciones.
- Permitir elecciones dentro de los límites para fomentar autonomía y responsabilidad.
- Reforzar positivamente cuando el niño respeta las normas o maneja emociones difíciles.
Beneficios a largo plazo
El establecimiento de límites coherentes favorece la confianza en uno mismo, la seguridad emocional y la capacidad de los niños para resolver problemas por sí mismos. También les ayuda a desarrollar empatía y respeto por los demás, habilidades fundamentales en la interacción social y escolar.
Bilbao advierte que la sobreprotección o la ausencia de normas puede conducir a que los niños dependan demasiado de los adultos para tomar decisiones, tengan dificultades para aceptar frustraciones y muestren comportamientos impulsivos. En cambio, unos límites bien aplicados permiten que los niños crezcan emocionalmente equilibrados y adaptativos.
Consejos prácticos para padres y educadores
- Establecer horarios claros y rutinas para generar seguridad y previsibilidad.
- Combinar firmeza con afecto y escucha activa, evitando la autoritarismo extremo.
- Revisar y ajustar las normas según la edad y madurez del niño, fomentando progresivamente la autonomía.
- Modelar comportamientos: los niños aprenden observando cómo los adultos manejan normas y emociones.
Recursos/estrategias/metodologías complementarios/as
- Cómo poner límites a los niños, Álvaro Bilbao.
- El cerebro del niño explicado a los padres, Álvaro Bilbao.
- Establishing Healthy Boundaries for Young Children, MindfulSpark.
- The importance of setting limits and how to do it, Sinews Multilingual Therapy Institute.
