👉 Fuente: UNICEF
Estudios recientes muestran que los programas de lectura en la primera infancia impulsan el lenguaje, la atención y la curiosidad, además de reducir desigualdades educativas desde edades tempranas.
El acceso a libros y actividades de lectura desde los primeros años de vida tiene un impacto directo en el desarrollo cognitivo y socioemocional de los niños. Según UNICEF, los niños que participan en programas de lectura temprana muestran avances significativos en vocabulario, comprensión y habilidades de atención, así como una mayor motivación por aprender.
Estos programas incluyen desde cuentos cortos en casa, talleres en bibliotecas y centros educativos, hasta visitas de mediadores de lectura y actividades lúdicas que combinan historias con juegos interactivos.
Los beneficios no se limitan al aprendizaje. También contribuyen a reducir brechas educativas, ya que los niños de entornos con menos recursos reciben un impulso que les permite acercarse al rendimiento de sus pares más favorecidos.
UNICEF subraya que la clave está en la constancia y la calidad de las interacciones, no solo en la cantidad de libros. Es importante que los cuidadores lean con los niños, hagan preguntas, comenten las ilustraciones y fomenten la participación activa del pequeño.
Esto significa que el hábito de leer juntos desde la primera infancia no es solo un entretenimiento. Hablamos de una inversión directa en el desarrollo del lenguaje, la memoria y la atención de los niños.
Recursos complementarios
- Cómo fomentar la lectura en casa desde el nacimiento: claves e ideas originales, Pequeaprendices.
- Lectura, Centro de Educación de la infancia temprana.
- Reading Rockets – Early Literacy Resources, Reading Rockets.
- Early childhood development – For every child, early moments matter, UNICEF.
