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👉 Fuente: Organización Mundial de la Salud
Especialistas en salud pública advierten de que contraer sarampión durante el embarazo puede aumentar hasta diez veces el riesgo de complicaciones graves, como parto prematuro, bajo peso al nacer o incluso pérdida fetal, especialmente cuando la persona gestante no está protegida mediante vacunación. El repunte de casos en varios países ha reactivado la preocupación por la protección de las mujeres embarazadas y de los recién nacidos.
Por qué el sarampión es especialmente peligroso en el embarazo
El sarampión no es una enfermedad leve. Se trata de una infección vírica altamente contagiosa que puede provocar fiebre alta, neumonía, encefalitis y una fuerte respuesta inflamatoria. Durante el embarazo, estos efectos pueden tener consecuencias más graves tanto para la madre como para el feto.
Según organismos internacionales y estudios clínicos, las mujeres embarazadas que contraen sarampión presentan un riesgo significativamente mayor de:
- Parto prematuro, debido al estrés infeccioso y la fiebre elevada.
- Pérdida fetal o aborto espontáneo, especialmente en el primer y segundo trimestre.
- Bajo peso al nacer, asociado a infecciones maternas graves.
Además, el sarampión puede requerir hospitalización y cuidados intensivos, lo que complica aún más la evolución del embarazo.
El papel clave de la vacunación
La vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola) es altamente eficaz, pero no puede administrarse durante el embarazo, ya que se trata de una vacuna con virus vivos atenuados. Por este motivo, los expertos insisten en la importancia de:
- Comprobar el estado vacunal antes del embarazo o en mujeres en edad fértil.
- Vacunar en el posparto inmediato a quienes no estén inmunizadas.
- Mantener altas coberturas de vacunación en la población general, para reducir la circulación del virus y proteger indirectamente a las personas gestantes.
Cuando la vacunación comunitaria disminuye, las mujeres embarazadas se convierten en un grupo especialmente vulnerable.
Brotes recientes y aumento del riesgo
En los últimos años se han registrado brotes de sarampión en distintos países, incluidos algunos con sistemas sanitarios avanzados. La Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades alertan de que la bajada en las tasas de vacunación infantil está favoreciendo la reaparición de esta enfermedad.
Este contexto incrementa el riesgo de exposición durante el embarazo, especialmente en entornos con viajes internacionales, grandes concentraciones de población o coberturas vacunales insuficientes.
Qué recomiendan los expertos a las familias
Las principales recomendaciones para proteger la salud materna y fetal incluyen:
- Revisar el calendario vacunal antes de planificar un embarazo.
- Consultar con profesionales sanitarios ante cualquier duda sobre inmunidad previa.
- Extremar las medidas de prevención si hay brotes activos en la comunidad.
La prevención, insisten los especialistas, es la herramienta más eficaz para evitar complicaciones graves asociadas al sarampión en el embarazo.
Recursos complementarios
- Sarampión, Organización Mundial de la Salud.
- Vacunas y Programa de Vacunación, Ministerio de Sanidad
