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👉 Fuente: 3DJuegos
Cada vez más jóvenes de la llamada Generación Z (aproximadamente nacidos entre 1997 y 2012) están evitando las llamadas telefónicas tradicionales, un fenómeno que algunos ya califican como “telefobia”: el rechazo o ansiedad ante el uso del teléfono móvil para llamadas de voz. Según datos recientes, más de la mitad de estos jóvenes asocian una llamada inesperada con la llegada de malas noticias.
¿Qué es la telefobia y por qué aparece?
La telefobia se refiere a una ansiedad o rechazo hacia el uso de llamadas telefónicas. Aunque hablar por teléfono ha sido durante décadas uno de los modos principales de comunicación directa, para muchos jóvenes de la Generación Z el sonido de una llamada puede resultar estresante o intrusivo. En encuestas recientes:
- 56 % de jóvenes encuestados asocian recibir una llamada con malas noticias, lo que aumenta la ansiedad ante la posibilidad de contestar.
- 23 % admiten que a veces ni siquiera responden las llamadas, ni siquiera de jefes o instituciones.
- La preferencia general es por medios de comunicación asincrónicos como mensajes de texto, audios o redes sociales, que permiten planificar y editar el mensaje antes de enviarlo.
Este cambio está relacionado con factores sociales contemporáneos, como el auge de las notificaciones digitales, el spam telefónico y el sentido de control que ofrece la mensajería escrita.
Mensajes escritos vs llamadas: el valor del control
Los jóvenes explican que los mensajes o los chats les permiten:
- Procesar la información con calma.
- Pensar antes de responder.
- Evitar la presión de una conversación “en vivo”.
Este enfoque responde también a un entorno comunicativo dominado por plataformas digitales, donde los jóvenes están acostumbrados a interacciones que pueden dejarse abiertas, editarse o programarse antes de responder.
Un cambio con impacto real
Este rechazo a las llamadas no solo es un dato curioso de comportamiento: está empezando a tener efectos concretos en la vida diaria, por ejemplo, en:
- Procesos de selección laboral, donde las ofertas o entrevistas se comunican por llamada y muchos jóvenes no contestan.
- La relación con instituciones que esperan respuestas por esta vía tradicional.
- La forma de comunicar noticias importantes, que ahora muchas familias prefieren dar por mensaje antes que por llamada para reducir la ansiedad asociada.
¿Qué está detrás de esta preferencia?
Expertos señalan varias posibles razones:
- La asociación entre llamadas y la urgencia o malas noticias ha crecido con el auge del spam y las llamadas comerciales.
- La comunicación digital ha normalizado el uso de texto, stickers, y audio como formatos primarios.
- Para muchos jóvenes, las llamadas son vistas como interrupciones no planificadas, difíciles de controlar en comparación con los mensajes.
- Este cambio también puede estar vinculado a niveles más amplios de ansiedad y estrés cotidiano, que ya se observan en otros aspectos de la salud mental de la Generación Z.
¿Significa esto que los jóvenes tienen miedo a hablar?
No necesariamente.
La telefobia no implica que los jóvenes no puedan hablar o comunicar emociones profundas; más bien, su rechazo a las llamadas telefónicas tradicionales parece estar relacionado con cómo han aprendido a gestionar la comunicación en un entorno digital hiperconectado.
Para muchas familias y profesionales, entender esta preferencia puede ayudar a mejorar la comunicación entre generaciones y adaptar la forma en que se comparten noticias o información importante sin generar ansiedad innecesaria.
