Índice del artículo
👉 Fuente: The Manila Journal
Un estudio reciente en Filipinas ha encontrado que la violencia en el hogar está relacionada de forma significativa con el abandono escolar entre niños y adolescentes, ofreciendo evidencia de cómo los daños que ocurren lejos de las aulas pueden afectar profundamente el aprendizaje y la permanencia en la educación formal.
La investigación, respaldada por la Comisión Legislativa de Educación (EDCOM II) y el Philippine Institute for Development Studies (PIDS), analizó datos del Longitudinal Cohort Study on the Filipino Child -un seguimiento de casi 5 000 menores desde los 10 años hasta la adultez- y encontró que la exposición a violencia física o emocional por parte de padres a los 10 años reduce de manera drástica la probabilidad de que esos niños estén matriculados a los 14 años.
El impacto de la violencia en la educación
Los datos del estudio son contundentes: casi 4 de cada 10 niños filipinos vivieron algún tipo de violencia parental a los 10 años, y entre estos menores las probabilidades de permanecer en el sistema educativo a los 14 años se redujeron entre 52 % y 57 % en comparación con los que no estuvieron expuestos a violencia.
Estas cifras muestran que la violencia doméstica no solo afecta la seguridad física y emocional de los niños, sino que también entorpece directamente su trayectoria educativa, dificultando su asistencia y participación escolar. La falta de estabilidad emocional y de apoyo en casa se traduce en mayor riesgo de abandono escolar, con consecuencias que pueden extenderse a lo largo de la vida.
Diferencias entre niñas y niños
El estudio también encontró diferencias importantes según el género: tanto niñas como niños sufrieron efectos negativos de la violencia familiar en su escolarización, pero el impacto fue aún mayor en las niñas, que presentaron una probabilidad más baja de continuar en la escuela a los 14 años.
Esto sugiere que la violencia en el hogar interactúa con otros factores sociales y culturales que pueden agravar las barreras para la educación, especialmente en contextos donde las niñas enfrentan expectativas sociales diferentes o menos apoyo comunitario.
Fallas en la detección y en el apoyo escolar
Investigaciones previas también señalan que los efectos de la violencia doméstica pueden manifestarse en la escuela como dificultades de concentración, retraimiento social, absentismo o comportamientos disruptivos, todos ellos factores que aumentan el riesgo de abandono.
Organizaciones educativas y de salud pública coinciden en que detectar y atender estos casos desde una perspectiva integral -no solo dentro de la escuela, sino también en colaboración con servicios comunitarios y de protección- es clave para garantizar que los niños afectados puedan continuar su educación y acceder al apoyo que necesitan.
Un problema con implicaciones globales
Aunque este estudio se centra en Filipinas, el fenómeno de la violencia doméstica y su impacto en la educación no es exclusivo de ese país. Investigaciones previas muestran que la violencia en el hogar contribuye a traumas infantiles, problemas de salud mental y mayor riesgo de abandono escolar en una amplia variedad de contextos.
Esto subraya la necesidad de abordar el bienestar de los niños de forma integral, considerando que las dificultades en el hogar pueden marcar profundamente la experiencia educativa y las oportunidades futuras de los menores.
Recursos complementarios
- Early Harm, Lasting Impact: The Effect of Parental Violence on Educational Outcomes Among Filipino Children, Ideas REPec.
- Domestic Violence and Education, Frontiers in Psychology.
- Educación, la OCDE y la Comisión Europea presentan 44 propuestas para un Plan de Acción contra el abandono escolar temprano, La Moncloa.
- Violence against children, Organización Mundial de la Salud.
